viernes, 2 de diciembre de 2011

La hora del adiós

Recuerdo cuando las despedidas eran toda felicidad y toda alegría. Mi mamá y Alexa salían a despedirme aventándome besos y diciéndome adiós sin aspavientos.

Hace dos meses que eso no sucede. Las despedidas se han vuelto más trágicas que un final de novela de televisa. Nada más ve que agarró mi morral y corre a la puerta o se pega a mis piernas para que la cargue. Justo hoy en la mañana que le dije que era hora de partir, me grito un rotundo, ¡no!

Aquí es donde entra mi mamá a escena y le dice que saldrán a despedirme y yo, haciendo mil payasadas, me subo a mi camioneta para encender el "limpiaparabrisas" para llamar su atención. Nada le quita la seriedad a su carita, nada le borra sus ojitos tristes. Solamente se queda viendo fijamente a donde estoy y ya que me voy alejando, me avienta un beso.

Una mañana, antes de subirme a la camioneta, sonrió, no hacia otra cosa más que sonreír. Pensé que por fin las cosas habían cambiado, que ella había madurado así de rápido y de ahí en adelante podríamos despedirnos tranquilamente.

Oh, sorpresa! su papá había llegado para estar con ella un rato y despedirse de mí, antes de irse a hacer sus cosas de la chamba... ya no me peló, pero pude tomarle la foto.

Al menos un día me fui tranquila a trabajar.

(cerca de sus ojos trae un corazón que le regaló su primita Andrea)


4 comentarios:

Ñets dijo...

Está chulísima tu hija.

Me recordaste a las despedidas de Mateo los primeros días en el kinder. -Gulp-.

¡Buen fin!

Ñ

Pherro dijo...

Ni modo, las rutinas no están hechas para los niños.
Pero no te angusties tanto, es una de las muchas etapas que habrán de pasar juntas.
De verdad que sí está preciosa KozmiKid.
Un abrazo Carnalita, que estén muy bien.

Nena dijo...

¡Guapísima!

Ele y Juan Pa

Kózmica dijo...

Ñets:
¡Gracias! :)
¿Sabes? yo tengo terror de pensar en los días de kinder, se me hace que voy a estar afuera de la escuela trepada en un árbol, viendo todo lo que hace. Espero que no!!

Carnalito:
De eso mismo me doy cuenta. Yo pensé que al ser una mamá medio rara, mi hija no me iba a extrañar, pero no! resulta que quiere a su mamá tal cual es :)

Nena:
Gracias...no digo que igual de guapa a su mamá porque mentiría jaja En la calle nos detienen para verla de cerca y nos preguntan con cara de asombrados ¿son ustedes los papás?

Saludos!!