lunes, 2 de mayo de 2022

Sanando heridas

En el 2015 presumía al mundo que encontré a la famosa "media naranja". No volví a contar nada por vergüenza.
Al nacer mi hija, duré 5 años para darle una oportunidad a alguien más. Por primera vez llegaba ese ser con el que yo soñaba: Nos gustaba la misma música, leía como yo, veíamos los mismos programas y éramos independientes.

Él no tenía trabajo cuando lo conocí, vivía con sus papás y pensé que duraríamos mucho de "novios", así que no vi problema alguno. Al mes me contó sus broncas con su hermana y me pidió asilo. Yo no quería pero acepté. Error.

Para resumir no ayudaba con nada y se perdía por días. No duramos más que 6 meses viviendo juntos y en ese lapso solo me dio 100 pesos para los gastos. Ya nunca más pude volver a vivir con él pero, seguíamos con la relación. Solo me dio deudas y malos ratos.

No soy dependiente de las personas, al contrario, soy muy independiente pero siento una presión por sacarlos del hoyo y por pensar que es mi deber ayudarlos. Es el único novio al que, a pesar de que vi su destrucción como ser humano, seguía ayudando. Le prestaba mis coches, aunque no vivíamos juntos. Vi en el a mi papá, a mi hermano y no podía desligarme. Todo mundo veía como yo me estaba apagando.

Es una buena persona pero, al igual que mi hermano, necesitaban ayuda. 

Nunca pude hablar con él de música porque le parecía aburrida. Jamás pudimos leer un libro juntos. Nunca le pude platicar sobre mi "primera vez" o mi primer beso. Nunca supo si me dolía el dedo del pie. Nunca pude sentarme a hablar de nada con él. Nuestra vida se convirtió en solucionar sus problemas, aunque suene exagerado, todos los días había algo que solucionar. No se enteró jamás si fui al hospital, si me quedé sin comer. Pero yo veía eso normal porque mi papá y mi hermano así eran conmigo.

Con él me di cuenta que yo no quiero que me mantengan. Deseaba llegar y que me preguntaran cómo me fue en la chamba. Que me preguntaran si, mientras ponían algo de música, me preparaban un café. Quería que nos sentáramos en el patio a tomar el fresco de las 7 y contarnos nuestro día a día...pero también hablar yo. Así como mi papá me criticaba todo, así justo era él. Se burlaba de que yo leía o que sabía de grupos más que él. Me minimizaba y yo lo vi normal porque mi papá me minimizó toda la vida. 
Nunca he tenido una pareja que vea en mi lo hermosa que soy por dentro y por fuera. Nunca he tenido a alguien que me admire y eso me hacía pensar que es porque no tengo nada que admirar. 

Me estoy reencontrando. A mis 50 años estoy viendo lo valiosa que fui siempre. No soy celosa, al contrario. Los aliento a que sigan con sus amistades, a que salgan y sigan con sus hobbies. Yo solo quería lo mismo para mí.

Pasados los meses de que terminamos o el año, pude volver a ser su amiga. Tenerle en claro que no podemos seguir yendo y viniendo porque yo no quiero eso. Brindo mi amistad porque me gusta llevar la fiesta en paz y saludar a los que un día quise.

No busco nada en este momento, porque me siento tranquila y centrada pero, si llega alguien, estará abierta a dejarme querer. Quiero tener los ojos bien abiertos y no equivocarme. No dejarme manipular para que todo sea rápido. Más un amor de película quiero un amigo a quien amar y admirar pero recibir lo mismo.



Pérdidas y ganancias.

 Tantas cosas pasan sin que puedas asimilar los golpes. Mi hermano se fue y me dejó un vacío muy grande. 
Mi hermano veía en mi lo que nadie más ha visto jamás. Mi hermano veía bondad y belleza, cosas que jamás ninguna persona me ha dicho que tengo. Estoy yendo a terapia pues, caí en la cuenta que mi papá y mi hermano, a pesar de su amor, eran personas narcisistas a las que traté de agradarles todo el tiempo. 

Sí, mi hermano vio lo que nadie pero, hubo un punto en que viví para él. Le pagué la escuela, rentas, le regalé mi camioneta. Me cambié de ciudad, me cambié de carrera, no tenía novios todo para estar cerca de él. Cuando llegó mi hija empecé a sentir que ya no podía ceder porque alguien más dependía de mí, aún así lo hice.

Un mes antes de su partida discutimos precisamente por eso. Se sentía celoso de que lo dejaba ya olvidado. Fue la única y más grande discusión que tuvimos en la vida y al mes se fue. Fue un golpe muy feo que la vida me dio. Sentí que era un castigo pero ¿ por qué la vida me castiga si solo he dado todo para que la gente me quiera? Ahí es donde me di cuenta que daba todo por quienes no dieron nada por mí.

Desde 2019 descubrí que al igual que a mi hermano, a mi papá también deseaba agradarle porque jamás tuvo una palabra de aliento para mí. Mi papá me veía como hermana y como tal me trataba. Un hermano te dice que eres fea pero inteligente. Así he vivido siempre, con ese pensamiento y he tenido parejas que vienen de amar mucho a alguien  (y no se deslidan de ese amor) y trato de ser como esa persona a quien aman y me pierdo. 

Mi hermano más que eso fue mi hijo. A quién yo le daba todo sin importar que él no me respondiera de la misma manera. Hoy sufro porque lo extraño pero las culpas ya se fueron. Di todo en su momento y sé que amó pero sus conflictos de niño no los pudo superar y por eso era como era. Por eso vivió como víctima y manipulaba. Hoy lo entiendo, lo perdono y lo sigo amando.

Yo no soy de quedarme a sufrir. Estoy en terapia porque no quiero problemas del pasado afectando al presente y porque apenas recién me enteré de todo eso. Me gusta mucho vivir y vivir bien. Si mi hermano no se hubiera ido, yo no habría entendido mi vida.

Mi hermana Vianey también se nos fue hace unos días. Fue otro shock para todos pues ella estaba bien de salud. No imagino lo que mi mamá vive pero, ella sigue adelante y nos pone el ejemplo todos los días.

miércoles, 23 de marzo de 2022

50 años y 3 meses.

 ¿Cómo pasó el tiempo tan rápido? No he escrito nada y tengo mucho que quisiera decir. 
Mi vida ha cambiado mucho. Ese 2015 vino a modificar mi vida y estoy en proceso de arreglarla. Quizás no volveré a ser lo que fui pero puedo ser mucho mejor.

Tengo 50 años ya.

Confieso que me escondo, ya que he vivido cosas que quisiera que la supieran todos, menos yo.

Sadie me sigue poniendo los pies en la tierra y me guía todos los días. Me ha tenido mucha paciencia en este torbellino en el que me metí.


Se lo debo a ella y me lo debo a mí misma.

miércoles, 17 de abril de 2019

Arturo Valdez, mi gemelo ♥

Desde la última vez que escribí han pasado tantas cosas tristes y malas que a iré contando poco a poco. 
Hoy lo único de lo que puedo hablar y seguiré hablando será de la perdida de mi hermano gemelo. 

Mi primer amigo, mi primer casi todo.

El 21 de Febrero se fue. Se fue dejándome completamente sola, llena de preguntas sin respuestas. Estoy asimilando la muerte por primera vez. No entiendo nada de la vida y ya no me gusta. Sonrío y finjo pero no quiero nada más que pensar en él. En lo que pasó días antes. No puedo decir nada más todavía, solo pensar en él.

Lo extraño cada segundo.

Aquí estamos juntos él y yo. 

lunes, 15 de abril de 2019

lunes, 7 de diciembre de 2015

Hoy...

Cumplo 44 años... y me siento de, 44 años. Ya con lentes, con hija, con novio, me siento extraña porque es el primer cumpleaños que tengo todo eso. He pasado cumpleaños con parejas pero es la primera vez que tengo todo lo antes mencionado, junto.

Felicidades a mí y a mi hermanito Arturo.




martes, 6 de octubre de 2015

Rigo es amor

Esto del amor se me está dando muy fácil. Pensé que eso de enamorarse ya no estaba para uno, para uno que ya es mamá, como que ya no podrás querer tan fuerte después de hacerlo a alguien que salió de ti (son tonterías, lo sé) pero se me da fácil. Más fuerte que a los 20s, más confiado que a los 30s.

He sabido combinar mi relación con mi novio y con mi hija, los dos me han salido unos buenos amigos que me apoyan para que estemos juntos los 3 o seamos felices cada uno conmigo.

A mis suegros ya los conocí, a mis cuñadas. Nunca me habían presentado a una familia política. Digo, las he tenido pero jamás de esta manera formal en que se hace una comida para conocer a la nuera. Fue mi primera vez. Se hizo la cita para que yo fuera y me sentí especial. Él me hizo sentir muy especial y así como es su trato a solas conmigo, lo fue delante de su familia.

Me siento bien con ellos. Han arropado a mi hija como si fuera de él, como si nos conociéramos de toda la vida y ella, mi hija, los quiere igual. Es extraño para ella visitar una familia que no tiene nada que ver con nosotras pero, fue tanta la ternura con la que la tratan, que no fue nada complicado acoplarse. Un domingo cualquiera estamos con ellos, riendo como parte de la familia.

Y hablando de primeras veces, siento que todo lo que vivo con él es así. La ternura me está llevando por lugares que no conocía y que ni sabía que existían. Me dejo guiar, por primera vez no quiero decir que no me gustan los abrazos, ni los besos, ni nada. Todo lo disfruto y me dejo querer. Lo raro que no ha sido difícil quitarme esa careta de dura y ser simplemente una mujer, al contrario, con él todo es sencillo. Me siento totalmente enamorada.

Hoy festejamos nuestro pacto, aunque siempre que nos vemos es una fiesta.