viernes, 29 de mayo de 2009

Dicen que en este valle los duraznos son de los duendes...



Durazno sangrando
Invisible

Temprano el durazno,
del árbol cayó... su piel era rosa,
dorado del sol...
y al verse en la suerte
de todo frutal...
a orillas de un río,
su fe lo hizo llegar...

Dicen que en este valle,
los duraznos son de los duendes...

Pasó cierto tiempo,
en el mismo lugar,
hasta que un buen día,
se puso a escuchar,
una melodía muy triste del sur...
que así le lloraba,
desde su interior...
Quien canta es tu carozo,
pues tu cuerpo al fin,
tiene un alma...
Y si tu ser estalla,
será un corazón,
el que sangre...
Y la canción que escuchas
tu cuerpo abrirá,
con el alba...

- La brisa de Enero,
a la orilla llegó,
la noche del tiempo,
sus horas cumplió...
y al llegar el alba,
el carozo cantó,
partiendo al durazno,
que al río cayó...

Y el durazno partido,
ya sangrando está, bajo el agua...

jueves, 28 de mayo de 2009

El vampiro

Cuando estaba en la prepa, allá en la bella ciudad de Tepic, Nayarit, había un chavo que nos volvía locas a las Verónicas, éramos 3 chavas del mismo salón que nos llamábamos igual (creo nuestros papás o abuelos eran fanáticos de Verónica Castro) y otras 2, Gina y Melva, pero como se unieron a la banda también les decíamos así. La cuestión es que ese chavo nos parecía muy enigmático.

Era muy serio, usaba gabardinas hasta los tobillos, lentes oscuros y tenía el cabello larguito, se veía diferente a los demás. No recuerdo en que salón iba ni nada, solamente lo veíamos pasar y suspirábamos en coro. Nos parecía fuera de serie, que ninguno de nuestros compañeros le llegaba, no tanto por su galanura sino porque nos daba la impresión de ser inteligente, culto y que no se rozaba con cualquiera. Hablábamos de él todos los días, nos imaginábamos lo romántico y detallista que sería con una pareja (no sé si antes me gustaba eso de los hombres).

No sé cómo fue pero nos hicimos sus amigas, jamás le preguntamos por su nombre, para nosotros era el vampiro. Nos contaba muchas historias, sobre todo sexuales, como la primera vez que había hecho el amor a los 14 años con una tía, nosotros teníamos 15 y eso nos parecía un escándalo. Mi hermano y sus amigos se burlaban de nosotras, siempre nos decían que no era de otro planeta, que era alguien común y corriente, pero nosotras no lo veíamos así.

Casi no entrábamos a clase, por lo regular lo veíamos pasar y todas nos salíamos a estar con él en las escaleras, nos cautivaba, podíamos pasar horas escuchando sus travesuras y sus sueños eróticos. Un día nos dijo que le gustaba una chica, por supuesto que cada una por su cuenta se ilusionó pensando que ya lo había atrapado pero no, resultó que le gustaba una chica de otro salón. Cuando nos la señaló nos pareció una tipa cualquiera con las piernas muy gordas para usar mini y el pelo sin chiste, toda una "x". Lo peor fue cuando nos enteramos que media prepa había pasado por sus armas, que sólo usaba a los chicos. No, nuestro vampiro no merecía eso, él era otra onda. La llamamos la vampira.

La hicimos nuestra aliada, era mejor tener al enemigo cerca. Le inventábamos mil cosas de él, más bien los recados que le enviaba a nuestro vampiro se los pasábamos mal, cortos o distorsionados, eso provocó todo un desbarajuste que hizo que ella se alejara de nuestro grupo. Nos sentíamos realizadas, así que entre nosotras elegimos a la que sería candidata para andar con él: Verónica, la líder
.
Era una chava alta, muy bonita, vestía impecable y siempre acaparaba la atención de todos. Antes de que nuestro amigo se enamorara de la vampira nos contaba que sentía que había química entre ellos, que cuando la acompañaba a casa como que deseaba robarle un beso, pero ella estaba indecisa porque sería su primer novio, fue así que optamos porque anduviera con él, más valía que anduviera con alguna de nuestro equipo que con una cualquiera.


Un día nos fuimos todos a jugar tenis y Vero, la líder, nos invitó unas nieves para festejar que ese día por fin aceptaría un beso de nuestro amigo en común. Y justo cuando estábamos tiradas en el pasto disfrutando de cada cucharada y riéndonos como sonsas, vemos a nuestra víctima que venía muy bien acompañado de la tipa "x". El helado nos supo a tierra.

El dichoso vampiro y la vampira se habían encontrado en la tienda de la prepa y pudieron arreglar sus diferencias, entonces le pidió que fueran novios y fueron felices. Nuestras caras mostraban nervios, coraje y pena, todo mezclado. La de ella, triunfo. Vero se río y dijo que se alegraba de no haber dado su primer beso a alguien tan voluble, nosotras la vimos y nos dio tristeza, sus ojos se le llenaron de lágrimas pero no preguntamos ni dijimos nada, cada quién agarró para su casa.

Él se alejó, como suele pasar, ahora lo veíamos de lejos con ella todo el tiempo, dándose besitos por toda la prepa, pero siempre que nos veía se detenía a saludar y a darnos las gracias por haberle ayudado a encontrar al amor de su vida, no manchen, ¡tenían 17 años! Las cinco seguíamos siendo amigas, cada quien tuvo su novio y nos veíamos en algunos recesos para hablar de otras cosas. Pasaron los días, el vampiro se quitó la gabardina y se cortó el pelo, luego supimos que se llamaba Enrique y que a la chica en cuestión le había puesto el cuerno cientos de veces. Ya no era nuestro amor platónico.

Alguna vez le platiqué a un noviecito que tuve en esa prepa sobre el dichoso personaje que nos hacía suspirar y al siguiente día me llegó enfundado en una gabardina corta, me parecía como un vampirito y aunque estaba muy guapo, jamás le llegó a los talones. Pero bueno, esa es otra historia.

El vampiro no fue mi novio ni mi mejor amigo, pero creo desde ahí empecé a idealizar a las personas que llegaban a mi vida: parejas y amigos. Casi besaba el piso por dónde pasaban. Me llevé varios descalabros, muchísimos. Ahora si conozco a alguien trato de pensar que no vienen a resolverme la vida o a pintarla de colores, mucho menos que estoy para complacerlos en todo para que me volteen a ver. Veo a los cuates como son y no como se ven en mi mente. Y si por alguna razón empiezo a perder el piso por alguno, meto reversa y a lo que sigue.

miércoles, 27 de mayo de 2009

¿Cuál máquina?

Soñé que me regalabas flores y sabes que no me gustan. Luego me llegaste con un pastel de fresa y sabes que sólo como de chocolate. Me dejaste una nota escrita en mayúsculas y la leí, aunque digas que no se puede leer en sueños.

"MAÑANA VOY A ARREGLAR LA MÁQUINA"

Desperté a las 3 de la mañana y como siempre anoté mi sueño. Desde que desperté no he dejado de preguntarme ¿qué me quisiste decir con eso? ¿cuál máquina? ¿es una metáfora? ¿me gusta complicarme la existencia?

martes, 26 de mayo de 2009

Niñas bien

Hubo un tiempo que nos iba muy bien, económicamente hablando. Mi papá tenía un buen cargo en una empresa del gobierno, hasta chofer teníamos y toda la cosa. Viajamos a todos lados del estado de Nayarit, desayunábamos camarones al mojo de ajo o en coctel, todos los días. A mi papá le regalaban cajas de mangos, de dulces mexicanos, de todo lo que se les pueda imaginar. Mi mamá se iba a las pachangas con las viejas fufurufas, nosotros nos íbamos de rol con los nuevos vecinos del mejor fraccionamiento en sus camionetas del año.

Mi papá siempre nos dijo que eso no lo tendríamos toda la vida ( y tuvo razón) justo un año antes habíamos pasado una crisis muy gruesa que ni para zapatos teníamos. Que disfrutáramos el momento, que cada bocado lo sintiéramos como el último, que jamás nos apegáramos a todo eso, pero más que nada que nunca permitiéramos que la gente nos hiciera sentir mal porque no éramos de lana como ellos, que esto lo teníamos por su trabajo y no por una herencia de esas que te dejan los parientes millonetas. Que si alguien nos humillaba no bajaramos la cabeza sino que nos pusieramos a la altura de las circunstancias.

Un día mi hermana Michel, que tenía 5 años, jugaba con su nueva amiguita en la casa, era la primera vez que la niña nos visitaba y nos sentíamos felices que por fin tuviera con quien jugar. La vecinita empezó de presumida a contarle todo lo que su papá le compraba.

Niña: Yo tengo barbies

Michel: Yo tengo una pelota

Niña: Yo tengo vestidos de todos colores

Michel: Yo tengo uno morado para las fiestas

Niña: Yo tengo un cuarto para mi solita

Michel: Yo tengo escaleras

Se quedaron calladas un ratito y en eso Michel le gana la palabra.

¡Yo tengo piojos!

La niña salió corriendo a su casa y no la volvieron a dejar jugar con mi hermana.

lunes, 25 de mayo de 2009

Domingo de contrastes

El día de ayer me sentí el Tuca Ferreti, algunos amigos del pasado y excompañeros de chambas me llamaron para felicitarme por el pase a la final, el teléfono de la casa de mi mamá estuvo sonando y por lo regular eran para mí. Salí más tarde a comprar algunas cosas y la gente que me conoce se detenía para saludarme y desearme buena suerte. Me sentía bien rara pero feliz de que, si no recuerdan mi nombre, al menos saben que le voy a los pumas.

Luego ayer viví un ratito de sentimientos encontrados al esperar al rival del equipo de mis amores, y aunque mi corazón está con ellos y no festejo nunca una semifinal de otros, ayer fue diferente ya que mi hermana le va al pachuca y deseaba que la final fuera entre esos dos equipos, y sí, por primera vez se dará un Pachuca-Pumas.

Felicitaciones a la afición de los Tuzos, ayer parecía que le dejaban el lugar a Indios pero no, a pesar de haber perdido el partido ganaron gracias al global.

No nos queda más que esperar el domingo y mejor ya no hablaré de futbol para no tensionarme.

Bonito inicio de semana.

pd.- Y el contraste es por algo muy fuerte que está sucediendo, no en mi familia, pero sí en de alguien a quien aprecio muchísimo. Espero de corazón que pronto tengan buenas noticias.

sábado, 23 de mayo de 2009

Cómo no te voy a querer!

Después de un partido cardíaco lo puedo gritar, pumas a la final!, me estuve aguantando en no escribir nada de mis pumas adorados pero pues ya están en la final, ahorita mismo voy a festejar. El rival que viene está difícil, Pachuca o Indios, pero no me importa ¿Cómo no los voy a querer?


viernes, 22 de mayo de 2009

Confesiones

No me gusta compartir.

Y no me da vergüenza decirlo, antes sí, algún tiempo lo oculté no aceptando invitaciones al cine para no tener que comprar algo en la dulcería, y no era la dieta ni nada de eso, jamás las hago, solamente que a la hora de que querían agarrar de mis palomitas se acaba mi emoción por esa persona y no les miento pero hasta de lugar me quería cambiar. Ahora me ayuda mucho eso de los combos, al menos ahí se que debo compartir porque es una cajota enorme y 2 refrescos.

Cuando llegas a una reunión o estás con amigos viendo películas siempre hay alguien que saca un dulce o destapa una coca y dicen ¿gustan? y ahí va todo mundo a dejarlo sin casi nada de lo que tan amablemente nos ofrece, pues yo no soy así. Si tengo un chocolate espero a que todo mundo tenga algo que comer y lo saco para no ofrecerles, pero si nadie saca nada, olvídense, me aguanto hasta llegar a casa. Pero no soy coda, ya que si tengo 2 o más se los regalo para que se lo repartan entre sí , aquí la cosa es que yo quiero uno para mí solita.

Con el refresco me pasa igual, si es coca aguas con que alguien me salga con que le regale del mío, ya saben: voy a la tienda ¿alguien quiere una coca?-no, ahí me das de la tuya- casi me infarto, casi se puede apreciar el fuego que sale de mis ojos de la furia, la verdad prefiero traerles uno que darles la mitad del mío. Y si por error alguien que no me conoce se le ocurre tomar de mi refresco se los regalo sin bronca, nomás les digo que ya no quiero, que se lo tomen todito y me quedo con las ganas.

Los que me conocen lo saben, jamás me piden esas 3 cosas, ni mi mamá, a veces no sé que me pasa y me sale lo "buena gente" y les ofrezco, pero es muy de vez en cuando. Tengo un compañero de la chamba que me regala chocolates y pues ni modo, no me queda de otra que ofrecerle y siempre me sale con "me dejas la mitad" y no puedo, siento que nunca podré, que lo quiero todo, por más que le busco algo malo al mentado chocolate no le encuentro nada o justo ese día me parece el más rico de los que he comido, ¿cómo podría entonces dejarle una migaja siquiera? Es imposible. Hay veces que cuando viene por su parte aún lo tengo cerrado, le invento que no tengo tiempo, le digo que mejor se lo coma y luego me regale otro o me arrepiento de haberle ofrecido.
Tal vez a uno que otro ya le caí más gorda que de costumbre pero prefiero ser sincera, no piensen que es algo contra ustedes cuando no les comparta de mi chocolate, refresco o palomitas, creo que todos tenemos manías o algo que no soportamos, pues gente, esto es lo mío.

jueves, 21 de mayo de 2009

Mi encuentro con Coca

Eran las 6:30 de un viernes de extrema tranquilidad en el D.F. Glass, Óscar y yo estábamos frente a la cafetería donde vería a Coca pero ni sus luces, el lugar era tan pequeño que no había manera de que se escondiera. Le envié un mensaje y le pregunté en dónde estaba y me marcó, fue extraño escuchar su voz después de tantos años, estaba justo atrás de nosotros, en una camioneta gris.

Me despedí de mis amigos y con maleta en mano crucé la calle, pude verlo, tan lindo mi Coca! me subí a la camioneta y nos dimos un beso y un abrazo, nos valió gorro la influenza.Vive muy cerca del lugar, así optamos por meternos a su casa y empezamos a platicar, más o menos a ponernos al tanto de lo que estábamos haciendo en estos momentos de la vida, pude conocer a sus perros, mona y plouc, no nos dejaban platicar nos interrumpían a cada rato con sus ladridos, obviamente estaba una intrusa que no los había dejado saludar bien a su amo. Mientras uno hablaba el otro sonreía, no podíamos creer estar ahí tan cerca después de tanto tiempo como si nada.

Decidimos ir a la recámara ya que los dos estábamos un poco cansados, él por su chamba yo por el viaje y todas las emociones, según nos recostamos un ratito para platicar más tranquis pero nos quedamos profundamente dormidos, eran las 8. A eso de las 11 de la noche nos despertamos y rápido salimos casi corriendo a comprar algo para cenar y a pasear a los perros. Caminar por la colonia Condesa es otra onda, todo por ahí es hermoso, me platicó más o menos que antes era un hipódromo y que ahora es habitado por muchos artistas como pintores, escritores, él mismo también pinta un poco y le gusta todo esa onda, yo me sentía en las nubes.

Es un lugar muy tranquilo, de repente se me olvidaba que estaba caminando a las 12 de la noche en la ciudad más peligrosa, según las noticias, de nuestra bella república. Mona casi me llevaba arrastrando, me daba un poco de vergüenza porque por más que trataba de caminar de lo más tranquila siempre sentía un jalón que me hacía perder el "glamour".
Antes de dormir medio disfrutamos de una película, la del Che, de Benicio del Toro pero nuevamente nos venció el sueño y nos tiramos a los brazos de morfeo, él primero que yo. A la mañana siguiente despertamos muy temprano gracias a una llamada y a los ladridos de los alborotados perros, luego desayunamos un rico licuado de avena y un té, nos bañamos y vestimos para irnos a un día de campo, nos fuimos al Ajusco.



Todo el camino platicamos como locos, recordando nuestros viejos tiempos, intentábamos adivinar cuál había sido nuestro primer encuentro hace algunos años, tratamos de nombrar a todas las chicas que se acercaban a mí para poder conocerlo a él (algunas las alejé porque me caían gordas) todas las pachangas a las que fuimos y de los antros de los que nos corrieron por mala conducta. A mitad del viaje me puso la canción con la que me recuerda, "pobre de ti" de Tijuana no, todo por Ceci Bastida.



Caminamos un montón, el sol estaba a todo lo que da, el frío ni se diga, me tuvo que prestar una chamarra porque me estaba congelando, comimos quesadillas de hongos, volamos un papalote que nos hizo sufrir un buen, platicamos y platicamos. Nos contamos lo que paralelamente hacíamos con nuestra vida mientras éramos amigos y es extraño como van llegando de golpe todos los recuerdos, como si hubiera sido ayer.



Descubrimos el motivo por el que dejamos de buscarnos estando en la misma ciudad, no me acordaba de algunas cosas pero entre los dos atamos cabos. También de la vez que fuimos a un temazcal a darnos una purificada, que me daba pena porque andábamos ahí delante de desconocidos en pura toalla o la vez que nos tomaron una foto sentados en el templete de la facu y que salimos en el periódico. Muchas chavas pensaban que éramos novios o hermanos porque no creían que nuestra relación fuera solamente de amigos, pero así lo fue siempre.
Me contó que se fue a vivir a Francia unos 7 años, todo lo que hizo, lo que aprendió, lo que amó, lo que sufrió estando en otro país. Regresó por el mero recuerdo, por la nostalgia, aunque no quiere echar raíces, algún día planea irse de nuevo pero a Japón o algún lugar diferente.

Terminado el paseo nos regresamos a la casa ya eran las 3 y Glass tenía que pasar por mí. Me sentía realmente triste por dejarlo ése día, pero tenía una cita con un entrenador para sus perros y se iban a tardar un poco, así que me dijo que si quería podía ir al toquín beatle pero como terminaría ya tarde mejor tomé mi maleta y me fui para quedarme a dormir en casa de Glass.

Cuando pasaron por mí no pude bajar inmediatamente, resulta que Coca se bajó para ir por la señora que le ayuda a hacer la limpieza y me dejó encerrada con mona y plouc, me asomé y lo vi platicando de lo lindo con un mecánico y yo ni como abrir la ventana, entonces me empecé a desesperar, siempre me pasa cuando sé que no puedo salir o por ejemplo cuando no me puedo quitar una pulsera o alguien me abraza y me dice que nunca me soltará, casi me pongo a llorar, hasta que se me ocurrió llamarle al celu y por fin pude salir.




Me la pasé muy bien, seguimos siendo buenos camaradas, hablamos sin tapujos y resultó que también es ateo. Sigue siendo un solitario, se nota que le encanta eso de la soledad y en el fondo verlo y platicar con él me hizo dejar atrás muchas dudas que aún traía, me di cuenta de lo que realmente es valioso en la vida, de las cosas que debo dejar en el pasado y de cómo vencer aquello que estaba apunto de dominarme. Nos dimos cuenta de las pretextos que uno mismo se pone para estar solo.

De vez en cuando nos saludamos por correo, nos enviamos abrazos o besos y ya planeamos otra visita un poco más larga y tranquila, no sé cuando, sólo espero que no dejemos que pasen otros 12 años.

Para nada somos los mismos, esos 12 años nos dieron muchas cosas, nos siguen dando cambios, pero sentados frente a frente descubrimos que aún guardamos el cariño, el amor y la complicidad. Fue un acierto eso de vernos después de tanto tiempo.
Un beso mi coquita!




miércoles, 20 de mayo de 2009

Plática con un extraño

El día de ayer olvidé mi celular en casa, inmediatamente que llegue lo vi para checar si no me habían enviado algún mensaje y me encontré con 2 llamadas pérdidas, no conocí el número así que marqué, no sea que mi hermano cambió de celu y se le ofrecía algo, pero me contestó un desconocido.

Yo: Hola, ¿quién eres?

X: ¿Con quién quieres hablar?

Yo: Me marcaron hoy en la mañana y no tengo registrado éste número.

X: Pus a lo mejor fue alguien de aquí

Yo: Tal vez, pero ¿quién?

X:Pus yo que sé

Yo: Pues pregunta por favor

X: Pero hay muchos

Yo: ¿Hay muchos?

X: Sí, mejor dime tú a quién tienes aquí.

Yo: No te entiendo, ¿no puedes decirme algún nombre?

X: Pus mira hicieron llamadas Sigi, el cholo, el gordo, la bella... son muchos

Yo: Pues a dónde estoy marcando

X: Pus a mi celu

Yo: Pregunto por el lugar

X: Pus al cereso, es que todo mundo me pide mi blackberry porque yo no le pongo tarjeta y nunca se me acaba el saldo y ellos por lo regular los martes....

Yo: (interrumpiendo) ¿el cereso? ¿ dejan usar celular?

X: Es que yo estoy en un área preferencial

Yo:( un poco nerviosa) estoy gastando mi saldo, tengo que colgar.

X: Oye, pero si marcaste, es que se quedó registrado mi número, ¿verdad?

Yo: No te preocupes, no volveré a marcar y si me llaman de ahí prometo no contestar.

X: No pus es que mejor voy a cambiar de número, ya que si no tienes a "nadien" guardado es que te hablaron para decirte alguna mentira y sacarte lana, ahí te ves.


Parece mentira pero al colgar me dio miedo estar en la sala y me refugié en mi camita y dormí con la lámpara encendida toda la noche. ¿área preferencial? ¿blackberry? éste chamaco vive mejor que yo.

martes, 19 de mayo de 2009

Mi fallida clase de pintura

Eran las 9:30 de la mañana y ya estaba en mi clase de pintura, me fui tempra porque tenía muchos nervios además para esperar a mi excuñis ya que un día antes nos fuimos al cine y la invité a que asistiera conmigo a las clases, pero no llegó, se quiso solidarizar conmigo y chocó a eso de las 10, justo cuando iba a alcanzarme. Nada de cuidado.

Todo bien, mis nervios se esfumaron cuando al llegar me dijeron que tendría que pintar con "pastel" , es una técnica que ya conocía, y se me hizo muy fácil, aunque terminé toda sucia. Empezaron a llegar aglunas personas y como yo ya tenía práctica en lo que estábamos haciendo me dijeron que serían mis alumnas, yo me quedé con cara de what? Pero ni modo, así que en mi primer día pasé de alumna a maestra, ellos en verdad no se la creen que no pinto ni un cuerno (en el buen sentido de la palabra) y me pidieron ayuda, aunque sólo fue un momento.

Cuando les enseñé la pintura que estaba haciendo, que en realidad eran 5 líneas, me dijeron que tal vez me parecía aburrido eso de empezar desde cero, que mejor me pusiera a platicarles algo de lo que me gusta leer y como ya no quise tocar el tema de que no se pintar y que estoy ahí para aprender, me olvidé del asunto y hablé como loca sobre mis escritores favoritos, así como pintores y directores de cine y resulta que mi nuevo profesor es además maestro de teatro y danza así que nos dimos una divertida en la plática.

Total, que al final terminé leyendo a los asistentes el clásico de Don Quijote de la Mancha pero en español antiguo, al chistoso de Osiel se le ocurrió que intentara leerlo como cuando actuaba en las obras de teatro, algo así como una mini actuación y me atreví a invitar a Jaime, así que los teníamos enlelados con el dichoso libro.

Me dejaron entrar a la biblioteca y como tenían todo un mugrero me ofrecí a ayudarles a acomodar todo y me dijeron que sí, además puedo llevarme a casa para leer el que yo quiera y regresarlo cuando lo termine, obviamente yo encantada. Ya empecé a leer el libro 1 de las fábulas de La Fontaine.

Me sentí como pez en el agua y aunque siguen pensando que escondo un secreto en eso de la pintura no me importa, trataré de relajarme y disfrutar de la compañía de todos, es difícil encontrar personas que les guste todas esas ondas del arte, además hay un grupo de lectura al que me puedo unir.

La próxima clase empezaré con el segundo paso y ahí sí verán que no les mentí.









lunes, 18 de mayo de 2009

La culpa es de uno

Hay poemas de otros que los sientes tuyos y se los robas, te los apropias. Por muchos años cuando me sentí triste buscaba entre los poemas de Benedetti algo que me hiciera sentir mejor o menos desgraciada, y me topaba con "la culpa es de uno" y hoy, que busco uno para rendirle un homenaje pero que a la vez me sienta identificada por lo que vivo regresé sin querer al mismo, creo que se lo he robado sr. Benedetti.

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido

Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha

Creo que tenes razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo

Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente solo

Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresara mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti (1920-2009)

viernes, 15 de mayo de 2009

Segunda tanda de besos

Ayer en la mañana que no tenía nada que hacer en mi chamba me puse a platicar de lo lindo con mi excuñis, todos los días lo hacemos pero ayer las dos teníamos sueño y flojera y hablábamos sobre eso, los jueves por lo regular las pilas andan más bajas que nunca. De la nada salió el nombre de un amigo que tenemos en común gracias a mi brother, entonces me dijo que ella lo tenía en su msn y me lo pasó, tenía un buen de no hablar con él, la última vez que lo vi fue en el 2002 cuando trabajaba en el periódico, recuerdo que vino a visitarnos a Juanjo y a mí, acompañado de mi gran amigo el ché.

Inmediatamente lo agregué a mi msn y nos pusimos a chatear, luego le pregunté por un chavo con el que salí en Tampico, los dos estaban en una banda que se llamaba "torvo sujeto", los conocí porque fue donde mi hermano empezó a hacer sus pininos rockeros.

Ayer platiqué con los dos, ya están casados y felices, pero lo peculiar del asunto es que yo salí con uno de ellos por algún tiempo, no recuerdo su edad, pero estaba bien chavito, yo tenía 22, nos veíamos en los ensayos y tocadas del grupo o a veces iba a casa de mi tía a visitarme, ahí todavía no me iba a vivir sola.

Se me hacía guapísimo, recuerdo, tenía el cabello rizado y largo, muy largo, era la segunda guitarra del grupo y era blanco como una hoja de papel. No recuerdo cuanto duramos, pero fue muy poco, era un noviazgo de esos de manita sudada, muy inocentotes los dos, pasábamos la tarde viendo las caricaturas de pinky y cerebro, o nos íbamos a las tocadas que se hacían en la plaza.

Nos gustaba la misma música, nos llevábamos muy bien lo único malo es que siempre la pasábamos en bola, casi nunca estábamos solos, si festejábamos porque cumplíamos una semana de novios o algo así siempre estaban los cuates del grupo. Cuando iba al tec a verlo yo platicaba más con sus amigos que jugaban futbol que con él. Decidimos terminar, pero siempre fuimos amigos.

Ayer recordamos todo eso ya que entró a mi blog (lo encontró solito) y vio mi plática sobre los besos, obviamente me preguntó si él estaba en alguna las historias, pero no, solamente platiqué sobre las experiencias desagradables que viví. Ahora que leo ese post me doy cuenta que no conté los besos deliciosos con los que me he topado, no conté sobre ese beso que me ha quitado el sueño o que me dan ganas de volver a sentir.

Los besos entre él y yo eran tiernos, lindos, fue la primer persona con la que salí en Tampico, ayer me preguntó si era algo ñoño, pero no, creo que los dos estábamos experimentando pero no teníamos malos pensamientos (bueno eso digo yo) luego nos separamos, lo raro aquí es que yo que me separé de él porque sentía que aún le faltaba por vivir, le faltaba tener más novias y estábamos muy chavos como para enamorarnos y truncar nuestros sueños (ya que hablábamos sobre eso) y nada, a los 3 o 4 años de haber terminado se casó, y ahora vive feliz con su familia en Querétaro. Después de él vino otro chico del cual si platiqué en el otro post y con el que duré 8 años de relación pareja-hermanos-odio-amor.

Otro beso que recuerdo es el de mi profesor de derecho de la prepa. Recuerdo que el día que lo conocí estábamos a 2 grados de temperatura, nadie asistió a la clase, parece de película pero relataré nuestro encuentro.

Yo estaba parada en el filo de las escaleras esperando a que llegara hasta que por fin lo vi, un chavo guapo, vestido impecable y joven (él tendría unos 24 y yo 21) no sé cómo se me volteó el pie y me fui rodando por las escaleras y caí justo en sus pies, en vez de darme pena levanté mi cabeza, lo vi y le dije que así quería pasar el resto de mi vida, a sus pies, nomás sonrió y me ayudó a levantarme.

Desde ese día le hice la vida imposible, me ponía shorts, minis, me sentaba hasta delante para verlo fijamente, si se levantaba o se volteaba, por la espalda le mandaba besos, todas las chavas se reían y al final el dichoso profe nomás me castigaba, dejándome una hora después de clase leyendo, eso era un premio para mí.

Me hice amiga de las maestras para poder ir a sus reuniones y verlo,entonces me enteré que era soltero, me saludaba todo seco pero siempre volteaba a ver que mensada hacia para llamar su atención. Le dejaba recados en su camioneta, le dedicaba canciones en la cafetería, hubo una vez que en la puerta de su oficina le pinté con labial que lo adoraba.

Un día estábamos afuera de la escuela y pusieron música entonces le pedí a uno de los chicos que dedicara una canción al profe más guapo de la escuela de su fiel enamorada, entonces se me fue encima, con ojos que casi se le salían iba justo hacia donde yo estaba y lo que hice fue correr, me subí a mi coche y anduve dando vueltas por el centro.

Cuando creí que lo había perdido alguien detrás mío me hacia el cambio de luces y me pedía que me detuviera, yo no lograba ver quién era hasta que se me emparejó, lo vi y le mandé un beso y él con cara de enojado me pedía que me detuviera y no le hice caso, ya en la calle sexta y Victoria se adelantó y me cerró el paso, mi corazón latía horrible, me estacioné y pensé en todo lo que le diría para quitármelo de encima. Me bajé del coche y le dije que me disculpara que todo era parte de una broma, entonces ya enojado me dijo que yo era muy cobarde porque me gustaba dejarlo en vergüenza delante de todos, que yo no sabía comportarme como una dama, sino como una niña, que las mujeres no debe hacer eso, bueno un montón de cosas que me dejó helada, pero en eso, me preguntó: ¿no me va a dar el beso? y le dije que no, y zas! que me agarra y que me da el beso más lindo de toda mi vida, me quedé como helada, no sabía qué hacer, creo que quiso que fuera un beso intenso pero, por los nervios no pudo pasar más allá.

Me soltó pero su cara ya no era de enojado, entonces me abrazo y me dijo que yo también le gustaba pero que por ser mi maestro no podíamos ser nada . Platicamos mucho del asunto y optamos por esperar, total, ya en junio saldría yo de la prepa y podíamos ser novios, entonces iba a mi casa y yo lo ayudaba a escribir sus trabajos, ya que era abogado y, como viajaba mucho, pasaba a veces de madrugada nomás a dejarme algo de cenar porque sabía que faltaba para que yo cobrara mi quincena. Puedo decir abiertamente que fue el mejor beso de mi vida, no estaba enamorada ni nada, sino que aquí la forma en cómo surgió es lo que le da un 10, además él era un tierno que respetaba la idea de que no podíamos besarnos, por ser lo que éramos.

Algo curioso que me pasó con él fue que para que no me descubrieran yo seguí siendo igual, seguía enviándole besos, buscándolo, pero él se ponía nervioso. Un día las chavas de mi salón me apostaron 200 pesos a que no le daba un beso, obviamente yo le platiqué a él y nos pusimos de acuerdo. La seña era que me pondría a leer un libro frente a todos, entonces yo me acercaría a él y le diría "profe, algo tiene en la cara" y ahí le plantaría un beso pero nada que cuando le dije esa frase y me acerqué él me abrazo y me inclinó tipo final de película y me dio el beso, cuando nos soltamos vi la cara de mis compañeras, todas serias, pensé que aplaudirían o algo así y nada, me pagaron y jamás me volvieron a dirigir la palabra.

Nuestra relación creo que fue la mejor que he vivido, nunca lo cuento como novio porque no lo éramos, esperaríamos a que terminara la escuela , pero eso sí, cuando estábamos juntos me trataba bien, me respetaba, cuidaba de mí , me sentía agusto con él, pero nada más fueron 3 meses ya que cuando llegó el mes de junio mi hermano me invitó a irme a vivir a Tampico yo me emocioné y jamás lo volví a ver, andaba haciendo pruebas para irse al F.B.I entonces imagino que ya ni en México ha de vivir.

Otro beso lo di este año (es un secreto) fue espontáneo, no me lo esperaba para nada, yo tenía los ojos cerrados y estaba disfrutando de un abrazo que nos estábamos dando. Fue muy tierno también y creo que lo deseaba muchísimo, me llegó en el momento exacto, nada más que aquí no pude seguir por una cuestión de edad.

Y así la segunda historia de los besos (si me acuerdo de algunos más o aparecen en el camino habrá una tercera) creo que valía la pena dejar aclarado que sí he disfrutado de buenos besos, pero los que conté la otra vez son los inolvidables, pero por asquerosos o mal dados. Siempre pensé que los besos del Kris serían los últimos que daría en mi vida, pero bueno, la vida da muchas vueltas :)

jueves, 14 de mayo de 2009

¿Talento escondido? no lo creo

Creo que por más metas que te pongas siempre habrá algo que quieras conseguir más adelante. En la vida me he propuesto cosas y las conseguí en su tiempo. He viajado, actué en teatro, estudié inglés, estudié serigrafía, trabajé en un periódico, estudié música, he tenido amigos en todos lados de la república y más allá de las fronteras, he leído montones de libros, he escrito mil cosas, he disfrutado de mi soledad y de la compañía de excelentes personas, me enamoré, olvidé, he hecho el amor y el sexo también :P

Pero hay algo que siempre he querido hacer y no me he atrevido; pintar, pero no pintar mi casa como ahora, si no pintar sobre tela, con acrílico, con óleo, como sea pero nunca he sido buena en ello, mi meta es saber dibujar aunque sea un árbol, pero bien hecho.

Hace unas semanas fui a inscribirme a un curso, ahí estaba el maestro Jaime Garza, reconocido pintor en la ciudad y otro chico de no malos bigotes que al verme, antes de saludar, me dijo que me pusiera los lentes y pues le hice caso y me dijo que se veían chidos, que contrastaba con la pintura del lugar ¿? en ese momento pensé que andaba un poco "pasado" pero no, en verdad le habían gustado mucho mis lentes de sol y mi aspecto darketo, según dijo.

Todo iba bien, mi presentación con ellos, me preguntaron si tenía nociones de pintura, les dije que sabía lo primordial ya que en la facultad de música tuve 2 semestres de pintura y clases de historia del arte con el maestro Jorge Yapur, además les conté que me gusta escribir y me dijeron que podía ayudarlos en un proyecto que tienen sobre la historia del lugar, la plática salía solita, maravillosa, hasta que preguntaron mi nombre.

Inmediatamente que se los dije me asociaron con Arturo Valdez, mi hermano, entonces me dijeron que volteara hacia atrás y sí, ahí estaba una pintura de mi cuate, enmarcada y decorando la oficina del lugar, entonces el señor Garza me dijo que era le hubiera dicho que era familiar de tan buen pintor, que de seguro yo me luciría y sería una gran artista, cosa que nada que ver. Me contó de las exposiciones que ha hecho y de lo mucho que lo aprecian, se los agradecí de corazón.

No les miento pero duré una hora tratando de convencerlos que mi visita es para aprender, que no soy ni Frida Kahlo ni Remedios Varo ni Leonora Carrington, que en los dibujos que he pintado siempre me salgo de la raya y quedan como si los hubiera hecho un niño de 5 años, pero era inútil, pensaron que me estaba haciendo la importante para luego sacar mis dotes artísticas y dejarlos con el ojo cuadrado.

Salí del lugar un poco sacada de onda , tenía pensado en regresar al siguiente fin pero pasó lo de la influenza, éste sábado sería mi primer clase ya oficial pero tengo miedo de ir, me da pena, siento que estarán esperando algo que no soy y que se lo han imaginado gracias a que conocen el trabajo de mi hermano.

¿Sería tonto renunciar antes de empezar? estoy en un dilema, ya que en verdad tenía ganas de acercarme a la pintura aunque solamente me sirva para rellenar bien los dibujos que dan en los buffets infantiles de los restaurantes . No quiero renunciar a algo que ni siquiera he intentado pero la presión es mucha, siento que en cada pincelada que haga me criticarán o compararán mi trabajo con el de Arturo y sé que él si pinta bien, no me cabe duda, pero también pienso ¿ llegará el momento que trataré de imitar sus dibujos?

Me estoy complicando un poco la existencia, nada me cuesta ir y hacer lo que me digan, pero ya me juzgaron antes de conocerme, inclusive ya me dijeron que esperan que algún día los dos hagamos una exposición en la misma galería, y, no es el caso.

Quedan dos días para decidir si voy ¿algún consejo?


miércoles, 13 de mayo de 2009

Hoy en tu cumple

Hay días como hoy que te quiero hablar por teléfono, que quiero escucharte y que me doy cuenta la falta que me haces, pero luego me acuerdo que no te gustan las felicitaciones de cumpleaños y también que ya no existes, así que me siento, pongo alguna rola que sé que te gusta y te recuerdo.

martes, 12 de mayo de 2009

Nada en la nevera

Ayer me chuté ésta película, tenía unos 8 años de no verla y me volvió a encantar, ¿quién no se ha sentido Carlota alguna vez? lo que es "nada en la nevera" y " el diario de Bridget Jones" relata exactamente las etapas que he pasado en eso del amor, tratando de buscar al número 1, dándome de topes en la cabeza cuando veía a mis excompañeras o amigas de escuela ya casadas y con una vida hecha y yo deambulando por las calles sola, tratando de descifrar cada mensaje corporal enviado por los hombres que pasaban, buscando la relación perfecta, casi salida de un cuento de hadas y sin pistas de ésa persona que llegaría a "alegrarme la vida", claro, más tarde me doy cuenta que sí llegaron, pero ha sido para "entristecerla" nomás y luego andaba como loca viendo como hacer para que se fueran :)

Se las recomiendo si no la han visto, sobre todo si estas soltera o si alguna vez creíste que el príncipe azul en realidad existe.




lunes, 11 de mayo de 2009

Nunca le fui al Necaxa

Y sus partidos solo los he visto cuando se enfrentan a la UNAM de mis amores, pero como futbolera de corazón mi deber hoy es unirme a la pena que embarga a mis amigos que sí le van a al equipo y que ahora desciende a primera división A. También a todo los chivas, aguilas y cementeros por haber perdido su pase a la liguilla, mis pumas si pasaron, pero la verdad la tarea no es nada fácil, equipos como Pachuca y Toluca vienen muy fuertes.

Pobre Don Ramón, imagino que al enterarse de la noticia no le quedó más remedio que encerrarse en su casa de la vecindad para llorar a todo pulmón.

A darle duro para volver!


Y sigo...

Alguien me dijo que fuera a Catemaco a que me hicieran una limpia, todo porque el sábado, pasaditas de las 4, por culpa de un camión, me chocaron por detrás, el daño a mi camioneta fue leve pero me dieron un susto horrible, juro que tenía ganas de gritar y de llorar, pero las lágrimas no salieron. Gracias a que traía el cinturón puesto no me pegué más fuerte, pero si me di un llegué con el volante y el brazo izquiero lo traigo adolorido, imagino por la fuerza que hice.

Me bajé enojada a reclamarle al señor que me dio el llegue, pero yo me sentía tranquila, quería gritarle pero cuando vi su coche me dio penita, al pobre se le cayó la defensa, se le rompieron las luces, no quedamos en nada, ni modo que le cobrara después de que se había llevado la peor parte, nomás me dijo que fuera al médico por la sacudida que me dio. Y del señor que provocó todo, ni sus luces.

Pero no fue nada, no me pusieron collarín ni me dieron medicamento, llegué a casa pero seguía sin reaccionar, tenía ganas de gritar, de llorar, de desahogarme, pero nada, me senté frente al televisor, me di una sobada en el cuello y me acosté a descansar mientras veía un maratón de "las nuevas aventuras de la vieja Christine".

Cuando terminó el dichoso maratón me levanté y me puse a pintar la cocina, me faltaba darle unos toques, puse como fondo a American Idol ya que ahora cantarían temas rockeros, por cierto que me fascinó el chico que interpretó una canción de Led Zepellin, tiene una voz genial. Luego puse un poco de música para relajarme, ahí pasé toda la tarde y parte de la noche, no tenía ganasde dormir, seguía como zombie, hasta que de plano me sentí cansada y me di un rico baño.

Me acosté y vi que estaba pasando una repetición de un programa sobre los 40 años del sargento pimienta, me acomodé muy agusto y justo cuando hablaban sobre la canción de "a day in the life" me solté chillando, como niña chiquita, agarré una almohada y la abracé, la mordí, la mojé con mis lágrimas, me revolcaba pero no de dolor, sino de todo lo que no había podido sacar en todo el día, tal vez en toda la semana. Veía el programa entre llantos, vi al señor Calderón, no al presidente, vi al señor Manuel Guerrero, estaba feliz escuchando todo lo que decían, pero no paraba de llorar, hasta que me quedé dormidita.

Desperté el domingo y había dejado mi lámpara encendida, me levanté y me puse algo cómodo y me salí de casa, ya me sentía mejor. La pasé genial con mi mamá, con mis hermanos, con mis sobrinos, por un ratito se me olvidó mi mala racha, aunque debo confesar que no puedo dejar de ver a los coches que se paran detrás de mi camioneta, siento que en cualquier momento me darán otro golpecito. Espero que mi semana sea más tranquila que la anterior y que las sorpresas que me de la vida sean un poquito más agradables.

Bonito inicio de semana.

sábado, 9 de mayo de 2009

Caminar en sábado

Llevo 2 horas recorriendo las tiendas del centro, todo está carísimo con eso del 10 de mayo, y no crean que ando en busca del regalo para mi madre santa, para nada, a mi mamá no le gustan ese tipo de cosas, el año pasado recuerdo que le llevamos serenata y unas cosillas porque al cris se le ocurrió la idea, pero a la señora eso no le gusta, prefiere que la visite y me la pasé platicando o chismeando con ella. No, hoy estoy en un ciber esperando a mi sobrina a que salga de su clase de compu, estoy muerta de sueño y cansada de tanto caminar, ni modo.

Pero hablando de mañana nosotros no acostumbramos a festejar los 10 de mayos, bueno de por sí casi no festejamos nada, y no soy tampoco la que llora ese día tratando de demostrarle todo lo que siento, porque para ser sinceros, apenas nos estamos conociendo.

Me salí, bueno me salieron de mi casa muy chica, todo porque mi papá me decía que ya estaba en edad de hacer mi vida y pues no podía darle un mal ejemplo a mis hermanas si quería andar ya de noviecita o viviendo con algún hombre, obviamente me ayudó a encontrar un lugar para rentar y estar cerca de ellos, de todas formas estábamos en contacto. Pero sólo con él.

Mi mamá siempre se me hizo muy extraña, una mamá diferente a todas, nada de preocupaciones, ni dar bendiciones ni nada por el estilo, era un tanto fría en su trato con nosotros, no hacía distinción entre nosotros, ni cariños, pero así era ella, así me acostumbré a verla.

Yo casi no viví con ellos, por lo regular me mandaban a estudiar a otras ciudades y ya más grande con mis estudios o por mi trabajo pues el trato ya fue menos. Además, cuando iba a visitarlos las pláticas con ella eran muy cortas, por lo regular nunca estábamos solas. Cuando murió mi papá ella vivía en Estados Unidos, ni siquiera fue al funeral, cosa que ahora entiendo, pero en su momento me dolió mucho y cuando regresó no pude verla a los ojos por muchos meses.

Regresar a vivir con ella y empezar a conocerla fue muy raro, peléabamos mucho, discutíamos por tonterías, en el fondo yo la culpaba de lo ocurrido con mi papá, no entendía porque no había derramado ni una sola lágrima por él, no entendía nada de nada.

Con el paso del tiempo y con la convivencia me pude dar cuenta de la madera que está hecha, su fortaleza y ese escudo que utiliza para no salir herida es algo que se fue haciendo en los 30 años que vivió con mi papá, como dicen, "la mula no era arisca...", entonces me di a la tarea de entender su comportamiento de todos estos años.

Ahora sé que no soy nadie para decirle como debe actuar ante alguna situación, de hecho, esa fortaleza que conocí en ella me ha ayudado en lo que estoy viviendo ahora. Ella solamente puso un hasta aquí a muchos años de sufrimiento, a sus 47 años decidió que era hora de tomar las riendas de su vida y de preocuparse nada más por ella (ya todos estábamos grandes) cosa que le aplaudo, y si mi papá tomó esa desición después, no fue culpa de nadie.

La he visto llorar por ver una película que habla de suicidios o de amores para toda la vida y la abrazo, no sé que decirle, pero le hago sentir que ahí estoy, que conmigo ahora puede contar, que de repente se convirtió en una de mis mejores amigas y que toda la situación que sufrió y de la cual se zafó, ahora que la vivo, la entiendo. No es necesario que tenga hijos para darme cuenta lo que sufre una madre, al menos la mía, simplemente porque también es mujer y sin querer nos ha tocado vivir lo mismo, con la diferencia que su ejemplo me ayudó a abrir los ojos a tiempo.

Mi mamá es muy buena onda, es rara, sí, pero a su manera nos demuestra que nos ama y que siempre contamos con ella porque jamás no ha juzgado por las metidas de pata o por los errores que nos ha tocado vivir. Mi mamá es lo máximo, es terrible que apenas tengamos 5 años conociéndonos, pero todos los días trato de recuperar el tiempo perdido y siempre encuentro algo que me hace admirarla cada vez más.

Aunque no le guste la idea mañana me la llevaré a desayunar algo rico, así que aprovecho hoy para enviarle un saludo a todas las mamás. Feliz día!

viernes, 8 de mayo de 2009

Sáltele mi´ja

Hace días platiqué sobre lo mala que era en las competencias deportivas y los pocos premios que gané de chiripa siendo adolescente, pero justo ayer que fui a comer tamales con mi mamá me hizo recordar la primer olimpiada en la que participé, la tenía completamente borrada, pero ahora que mi aparecieron algunos detalles se las quiero compartir.

Estaba en el kinder, tenía unos 5 años, todos los días nos despertábamos a eso de las 7 de la mañana, en la radio la estación "la pantera", nuestra favorita por muchos años, mi mamá le preparaba el desayuno a mi papá y a mí un "lunch" para el recreo. Salíamos disparados, caminábamos por cuadras y cuadras hasta que tomábamos el camión hacia la SCT en Chihuahua, siempre el mismo recorrido, a veces no podía llevarme porque se iba de la ciudad a reuniones, entonces pasaba por mí el camioncito que manejaba el Sr. Chacón, no me parecía tan divertido, pero no había de otra.

Un día de la escuela les enviaron una carta para invitarme a participar en unas mini olimpiadas y como a mi papá le fascinaba todo eso del deporte se emocionó, así que de trayecto a la escuela me hacía que saltara todo lo que se pusiera enfrente, ya que me habían inscrito en salto de longitud y carrera de triciclos. Fueron varias veces las que nos tuvimos que regresar porque no alcanzaba a saltar el charco que me había propuesto, llegaba a casa bañada en agua puerca y mi mamá tenía que cambiarme de volada, lo bueno que no se me hacia tarde, ya que el kinder quedaba a un lado de la chamba de mi papá y yo entraba a eso de las 9:oo, él era el que tenía bronca porque tenía que checar a las 8:00 am.

Y se llegó el gran día, gané el primer lugar en salto de longitud, yo no me acuerdo bien como estuvo la ceremonia ni que sentí cuando me premiaron, lo único que sí recuerdo es que a los niños que lloraban les daban un peso y un chocolate, la medalla ahí la guarda todavía mi mamá, en la carrera de triciclos me fue mal, según me cuentan en ese entonces no le pude dar porque jamás me había subido a uno, saqué 3 lugar.


Al salir mis papás fueron por mí, creo que no les dieron chance de entrar a nadie o quizás a ellos se les atravesó algo más importante que les impidió asistir, por lo regular así pasaba. De ahí nos fuimos a una piñata de un amiguito, yo imaginaba que la fiesta era para festejar mi triunfo.

Muchas veces en las comidas platicábamos sobre las caídas en los charcos, todos nos reíamos al imaginar la cara de mi mamá al verme toda enlodada y a mi papá pidiéndole que me cambiara de uniforme rápido porque se nos pasaría el camión, creo que más que la premiación teníamos en mente la convivencia tan cercana de esos días y la verdad no sé si lo volvimos a vivir después, no me acuerdo y siento feo, pero bueno, como dice mi mamá, al menos las manchas de lodo, las caídas, los raspones y las llegadas tarde de mi papá no fueron en vano.


jueves, 7 de mayo de 2009

Right at your door


Nunca digas, de esta agua no beberé.

Ayer por la tarde fui al cine, tenía mucho que no iba y no precisamente por la alerta sanitaria, sino porque tenía otras cosas pendientes o no se había presentando la oportunidad. Vi una película que retrata lo que se vivió la semana pasada en la ciudad de México, "el peor de los miedos" que el título en realidad es "right at your door" trata sobre, bueno para que la cuento mejor vayan a verla, no es una película digna de un premio ni nada por el estilo, pero bueno, al menos me entretuvo.

Por el accidente que tuve pensé que me la pasaría en casa pero nada que ver y la verdad me dio mucho gusto haberme salido un rato a despejar.

Lo importante no es que fui al cine, sino con quién fui. Resulta que por lo regular no me gusta mezclarme con las novias de mis hermanos o son ellos los que tratan de que mantenerlas alejadas de mí porque soy una persona muy franca y no me ando con medias tintas a la hora de que me pregunten por su comportamiento y por lo regular ya que se acabó la relación pues menos, si no las ven ellos, yo como ¿para qué?

Con su novia anterior, la que era hermana de mi novio, teníamos muy buena comunicación, la sentía parte de la familia pues duraron 8 años, pero jamás supe que le molestaba o que le gustaba realmente, aunque teníamos muchas cosas en común nunca fuimos las grandes amigas, nunca abrió su corazón, vaya.

Mi excuñada reciente, según yo, no tenía nada que ver conmigo, cuando iba a la casa con Arturo me limitaba a saludarla y de ahí no volvía a dirigirle la palabra, alguna vez la vi en un antro cuando iba a ver a mi hermano tocar, pero no pasábamos de un hola. Me parecía una persona extraña, solitaria, en su mundo.

Hace tres meses terminaron, después de 5 años de relación. La tengo en mi messenger porque era una manera de pasarle los recados a mi hermano, casi no hablábamos más que del clima o un saludo. Hace unas semanas, creo que fue en abril (todo me pasó en abril) que empezamos a platicar sobre lo difícil que es tener amigos en Matamoros, sobre lo difícil que es encontrar personas que tengan los mismos intereses o simplemente lo difícil que es vivir en una ciudad que para conseguir amigos te tienes que vestir con ropa de marca, subirte a tu coche del año, aunque sea prestado, e irte de "rol" a una glorieta en la colonia más “nice”.

Total, nos dimos cuenta que somos muy parecidas, los mismos gustos en cuanto a películas, a música, a teatro y nos sorprendimos un buen, hemos platicado todos los días sobre eso, de hecho de mi hermano no hablamos, imagino que alguna vez saldrá a tema, esperemos que no haya broncas al respecto.

Creo que una vez nada más me invitó al teatro a ver "Juana la loca" con la señora Alma Muriel, ése día habíamos quedado de ir los 3 pero mi hermano al final no pudo zafarse de un ensayo y tuvimos que ir las dos solas, pero yo pensaba que era porque en su trabajo le habían no porque en realidad le gustara ir a ese tipo de lugares.

Pues ayer fue la primera vez que salimos y debo reconocer que me la pasé muy bien, en ningún momento hubo silencios incómodos ni nada por el estilo, platicamos porque nos conocemos ya hace 5 años y sabemos lo que ha pasado en nuestras vidas, gracias a mi hermano.

No voy a negar que fue muy extraño, muchas veces le critiqué su seriedad o cuando la veía que se apartaba en alguna reunión, no sabía que le pasaba lo mismo que a mí, que se sentía como que no encajaba y optaba por no convivir. No somos iguales, tenemos nuestras diferencias obviamente, pero en muchas cosas coincidimos, es una chava con la que se me podría ir de mochilazo a alguna ciudad o podría invitarla a mi casa o ir a la suya para platicar sobre corazones rotos o para ponernos de acuerdo para ir a alguna exposición de pintura o lectura de un libro.

Ayer leí en el blog de NTQVCA que uno a veces juzga o critica sin conocer realmente a la persona, es mi caso, con ella me pasó muchas veces, y hoy me doy cuenta del error que cometí, es una persona muy agradable e inteligente.

Bueno, les cuento de volada que el cine estaba vacío y nada que ver con las medidas que se llevarán en el D.F., acá solo nos preguntaron si deseábamos desinfectante para las manos.

Ayer aprendí una lección y la verdad me siento muy contenta y sobre la película, tal vez mejor podrían esperarse a que salga en video, ya que no cuenta con efectos especiales.

miércoles, 6 de mayo de 2009

No hay quinto malo

El lunes parecía que todo iría de maravilla, me desperté más temprano que de costumbre, me hice el desayuno, puse un poco de música y me bañé tranquilamente. No hubo tráfico así que llegué temprano al trabajo, acomodé mi camioneta y todavía me baje a saludar a la señora que vende el periódico, en esas estaba cuando se me cayó mi bolso y todo lo que traía dentro se salió y rodó por todo el suelo, así que no tuve más opción que levantarlo, tranquilamente, total, faltaba un buen para entrar.

La noticia de hoy, la kózmica atropellada. Su jefe no la vio que estaba agachada y con su camionetita entró y le dio un llegue en la cadera y pierna, la lanzó a unos pocos metros, pero eso sí, enseguida la llevó al médico y de ahí a un buen desayuno. Nada grave, moretones por toda su hermosa pierna y un poco en la cadera, no podrá usar bikini este fin de semana si va a la playa.

No me dolía mucho ese día, de hecho el médico me revisó, me sacó radiografías y nada, todo salió perfecto, tenía, como dije, unos moretones enormes y feos pero hasta ahí, llegamos a la oficina a eso de las 11:30 me parece o tantito antes, trabajé, con una leve molestia, pero como si nada hubiera pasado.


La madrugada del martes me empezó el dolor en la cadera y en el pie, horrible, me levanté y vi todo mi lado derecho inflamado y con un color medio extraño y le llamé a la esposa de mi jefe, me había dejado su teléfono por si me sentía mal. En la mañana me llevaron un médico a casa que me inyectó, me dijo que reposara y que todo estaría bien, así que me la pasé de floja en casa.

Ya no es novedad para mi familia o algunos amigos que me conocen, y es que he tenido una suerte, al menos aquí en Matamoros creo que han sido ya 4 veces que me han mandado al hospital, todo porque soy muy despistada y siempre ando corriendo para todos lados, ahora fue diferente, se los prometo, está vez estaba totalmente agachada y por más que grité no me vieron :(

La primera vez fue en Tepic, iba saliendo de la prepa y me encontraba recogiendo un lápiz cuando un coche pasó a toda velocidad y me dio un empujoncito, era un vocho, me di unas volteretas y caí en un charco de lodo, mi pantalón se rompió y el méndigo chofer no se detuvo, me tuve que ir en camión a mi casa, toda la gente viendo mi ropa lodosa. Me aguanté de no llorar en todo el camino, pero al llegar a casa me pasó como a los niños, nomás vi a mi mamá y me solté llorando, ella se imaginó lo peor.

En el 2001 un chavo de no malos bigotes me dio un pequeño empujoncito con su camioneta, yo iba cruzando una avenida y no vi que salió de una calle a todo lo que daba, trató de frenar pero igual me pegó, él si todo mono se detuvo y me llevó a un hospital y luego a mi casa, en el periódico me dieron el día. Luego me hice amiga del cafre y decía que el destino nos había unido, en donde quiera que me veía me gritaba "destino".

No lo puedo creer, fui a Monterrey y anduve transitando por avenidas grandes, luego fui a México y pues ni se diga, una ciudad un poco más acelerada y no pasó nada, pero llego a mi ciudad y nomás de estar parada en mi propia chamba me lanzan contra el pavimento, ¿será complot? Alguien me dijo que me quieren ver muerta, espero que no sea el caso :P

Gracias a los que se preocuparon y me enviaron mensajes preguntando por mi salud, con muletas pero ya estoy aquí :)

lunes, 4 de mayo de 2009

Entre policías y mordidas

La tarde del sábado 25 ( les debo el relato de mi visita a Coca, no encuentro el dichoso cable para bajar las fotos de mi cámara :/) a eso de las 5:30 Glass y Óscar me esperaban en el mismo café en el que me habían dejado un día antes nada más que yo estaba encerrada en el departamento de mi amigo, según no tardaba, nomás bajó por la señora del aseo y se quedó chismorreando con un mecánico mientras yo le veía por la ventana y toda desesperada le hacía señas para que abriera la puerta, además estaba ahí con mona y Plouc, sus perros, menos podía salirme.

Por fin me vio y subió, me acompañó hasta la esquina y nos despedimos con un abrazo y un beso enorme :(. Lista me subí al coche y nos dirigimos al Club Beatle, estaba sumamente nerviosa, no sabía que esperar, me imaginé que tal vez me podrían dejar en vergüenza y no dejarme entrar por algo que había sucedido en el pasado, pero no, todo salió bien, pude conocer al Sr. Ricardo Calderón, personaje muy importante en el ambiente beatle en México y a la señora Tere Chacón, conferencista y con quien años antes había tenido un poco de comunicación.



Disfrutamos de la música de Blackbird, todo empezó un poco tarde ya que se esperaba más gente pero imagino que por el dichoso virus nadie quiso salir de sus casas. De todas formas nosotros cantamos, aplaudimos, nos tomamos fotos, compramos souvenirs y hasta nos hicieron una entrevista para un documental sobre la beatlemanía en México, Glass de plano huyó y yo me tuve que encargar de contestar las preguntas, aunque hubo un momento que el chavo del micrófono seguía con los cuestionamientos pero no se veía la cámara, así que ya no lo pelamos.



La pasamos muy bien, aunque poca gente hicimos ambiente, nomás nos faltaron las chelas o un rico café para estar más "agustín". Nos fuimos de ahí a eso de las 9:00, llegamos a casa, cenamos algo ligero y a dormir, estábamos cansados.



Por la mañana desayunamos, nos alistamos y salimos a pasear con Yako, en el coche iba un poco incómodo, no sé si porque iba una intrusa o porque se sentía mal. Llegamos al estadio de C.U., yo fascinada, aunque se veía todo desierto fue una emoción grandísima estar ahí, pisar el suelo de mis pumas, nomás porque había policías pero tantito me faltó para agacharme y besar el piso :P

Yako se puso un poco mal, empezó a gruñirle horrible a Glass así que nos quedamos parados, hasta que de plano le tiró una mordida, vi que ella se quedó congelada, no decía nada, pero se le veía un poco de sangre en la rodilla, le traspasaba el pantalón. Mi teoría es que Yako también es americanista como sus dueños, así que el estar en ese estadio lo puso de malas.

Óscar se fue a tranquilizarlo y nosotros a ver de cerca el estadio, al menos tomarle una foto a la entrada, ya que todo estaba lleno de polis que no dejaban acercarse, no me importó, total, yo quería ver el estadio y ahí estaba, todo, solito para mua.





Al final yako se calmó y nos sentamos en el pasto, jugamos un ratito con él, pude escuchar cuando Juan Carlos Cacho metió gol a 10 minutos de que se acabara el partido, escuché los rugidos que ponen cuando van a dar un anuncio y en silencio cantaba las porras para que mis pumitas no se sintieran tan solitos.


No me quería ir de ahí, pero obviamente los jugadores ni de chiste saldrían en ese momento y menos con la contingencia que había, imagino que los cuidarían más que nunca. Por la tarde comimos pizza, vimos la serie de 24 e hice mi maleta para marcharme, me fueron a dejar a la central a eso de las 7:00 pm ya que los dos entran de madrugada al noticiero y tenían que descansar.

La central de autobuses era un caso, todos con cubrebocas, si por error se te había olvidado enseguida te daban uno y te checaban al subir al camión para ver si teníamos temperatura o tos y así fue todo el camino, creo que llegué a eso de las 11:00 a mi chamba, todo por los operativos tan fastidiosos que tuvimos que pasar.

Fueron días muy lindos, además de estar con mis amigos me encantó ese detallazo que tuvieron de llevarme al estadio a pesar de ser americanistas de hueso colorado, mil gracias, espero pronto regresar sin tanta influenza de por medio.