lunes, 7 de diciembre de 2015

Hoy...

Cumplo 44 años... y me siento de, 44 años. Ya con lentes, con hija, con novio, me siento extraña porque es el primer cumpleaños que tengo todo eso. He pasado cumpleaños con parejas pero es la primera vez que tengo todo lo antes mencionado, junto.

Felicidades a mí y a mi hermanito Arturo.




martes, 6 de octubre de 2015

Rigo es amor

Esto del amor se me está dando muy fácil. Pensé que eso de enamorarse ya no estaba para uno, para uno que ya es mamá, como que ya no podrás querer tan fuerte después de hacerlo a alguien que salió de ti (son tonterías, lo sé) pero se me da fácil. Más fuerte que a los 20s, más confiado que a los 30s.

He sabido combinar mi relación con mi novio y con mi hija, los dos me han salido unos buenos amigos que me apoyan para que estemos juntos los 3 o seamos felices cada uno conmigo.

A mis suegros ya los conocí, a mis cuñadas. Nunca me habían presentado a una familia política. Digo, las he tenido pero jamás de esta manera formal en que se hace una comida para conocer a la nuera. Fue mi primera vez. Se hizo la cita para que yo fuera y me sentí especial. Él me hizo sentir muy especial y así como es su trato a solas conmigo, lo fue delante de su familia.

Me siento bien con ellos. Han arropado a mi hija como si fuera de él, como si nos conociéramos de toda la vida y ella, mi hija, los quiere igual. Es extraño para ella visitar una familia que no tiene nada que ver con nosotras pero, fue tanta la ternura con la que la tratan, que no fue nada complicado acoplarse. Un domingo cualquiera estamos con ellos, riendo como parte de la familia.

Y hablando de primeras veces, siento que todo lo que vivo con él es así. La ternura me está llevando por lugares que no conocía y que ni sabía que existían. Me dejo guiar, por primera vez no quiero decir que no me gustan los abrazos, ni los besos, ni nada. Todo lo disfruto y me dejo querer. Lo raro que no ha sido difícil quitarme esa careta de dura y ser simplemente una mujer, al contrario, con él todo es sencillo. Me siento totalmente enamorada.

Hoy festejamos nuestro pacto, aunque siempre que nos vemos es una fiesta.

martes, 8 de septiembre de 2015

Mi amor completo

Tú puedes hacer un gran nido en mi universo


miércoles, 26 de agosto de 2015

5 años

Hoy estamos de fiesta en el ejido....




miércoles, 19 de agosto de 2015

Amor maternal


Cuando ya tienes una vida hecha y derecha, pasados los 35, un hijo te cambia todo pero nadie se da cuenta ni te pregunta cómo le haces para que todo salga bien. Cuando esto le pasa a una adolescente, todo mundo está ahí para ella, para ayudarla, para que salga adelante y hasta le cuidan a los hijos para que se vayan de antro a conocer amigos

Uno ya tiene un trabajo de muchos años, así que no puedes dar el lujo de dejarlo para dedicarte a cuidar a tu hijo, menos si vives sola. Tienes a fuerza que dejar a tu retoño con alguien, y eso duele tanto. Aquí uno sabe que  trabajas o trabajas, no hay vuelta de hoja.

Nadie te da consejos, todos piensan que por ser una mujer "hecha y derecha" te sabes todos los trucos de como cuidar a otro ser. Pero te da miedo todo: dejarlo en la escuela, dejarlo en casa con la abuela, llevarlo al parque, que juegue en el patio. Es una paranoia que yo no veía en mi hermana, que tuvo a sus hijos en los 20 años. Ella se desentendía de ellos como si nada. Podían pasar horas en el patio y ella no sabía si estaban tirados desangrados o ahogados en la alberca. No pasean tanto, no los lleva al cine, pues ellos entenderán que es mejor dejarla descansar que salir a pasear.

Yo todo el día estoy pensando en qué actividad hacer cuando llegue por la tarde de la chamba. A veces el cansancio me gana y mejor jugamos un juego de mesa pero siempre hacemos algo. Estoy checando constantemente las albercas que abren los fines de semana, los restaurantes favoritos, los cursos que haya de madre e hija.

Los fines nadie nos ve el polvo en casa. Ya sea el parque, el cine o lo que sea pero salimos. Veo a mis primas tan despreocupadas de eso. Tal vez van al cine una vez al año y eso porque la película es de moda. Las veo tan despreocupadas y creo que es la edad. Tal vez a la mía ya todo lo tomamos tan apecho, ya sabemos que desperdiciar unas horas nos cuesta mucho, por que ya no seremos jóvenes de nuevo.

Los consejos de mi hermana o amigas es que debo darme tiempo para mí, que debo ser más egoísta pero, el tiempo para mí es estar con ella, verla, tomarle fotos y platicar sobre sus cosas. Hace 5 años que discovery kids es mi canal favorito.

Me encanta ser mamá, descubrí lugares y sabores que jamás había conocido pero, no sé si todas las cuarentonas mamás son como yo. Mi mundo es mi hija, y las actividades que pueda hacer con ella. A veces quisiera que hubiera un club para poder platicar sobre mis sentimientos tan aprehensivos.

 Pero bueno, entre que son peras o manzanas, disfrutaré esta etapa de mi vida, al rato será una adolescente que no querrá verme ni en fotos.


viernes, 10 de julio de 2015

jueves, 30 de abril de 2015

miércoles, 29 de abril de 2015

Una foto con mis primeros lentes.

Hace ya algunos años, después de que nació mi hija, que mi vista andaba algo rara. Y digo así porque no quería aceptar que ya no veía como en mis mejores tiempos. Recuerdo que todos me admiraban por ello. Todavía hace, bueno, justo un año antes de que naciera Sadie tenía la manía de cortarme las puntas del cabello. Era una manía que mi familia odiaba y mi jefe, puesto que lo hacía a todas horas.

Ahora no puedo, ¡ya!, lo grito a los cuatro vientos. Si no traigo mis lentes, no veo absolutamente nada. Todas las fotos de mi hija en estos años salían borrosas y yo pensaba que era la lente o que tenía flojera. Pero ya, ya uso lentes. De esos que tienen doble aumento, para ver lejos y cerca. Claro, escogí unos modernos carísimos para que no se note tanto.

Bienvenida a los 40, aunque ya tengo 43.


lunes, 20 de abril de 2015

Aprendiendo vivo

De mi hija he aprendido a:

Guardar secretos

Comer despacio

Caminar más lento

No enseñar los chones

Hablar sin gritar

Compartir los dulces

Vivir acompañada.

Tirar más seguido las bolsas de basura

Tener limpia la mesa

Guardar los zapatos en un baúl

Pensar durante todo el año que disfraz usaré el día del niño.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Janni.

Este año se juntaron muchas cosas buenas. Se me hace extraño que la vida me esté regresando personas que pensé perdidas y que valían mucho para mí.

Mi mejor amiga, Janni, aquella que conocí a la edad de 6 años me anduvo buscando tanto como yo a ella. Bendito facebook que reúne a las personas tan sólo por un click. El único problema que teníamos era que las dos no poníamos todos los apellidos o simplemente ya estamos muy cambiadas y las fotos nos hacían una mala jugada.

Pero ya estamos, ya las dos adúlteras (como dice mi hija). Estamos planeando vernos en diciembre, viajar yo a Chihuahua, claro está. Imagino como será nuestro encuentro y la de cosas que tenemos que decirnos. Ella es como la hermana que siempre quise tener. A pesar de vivir siempre cerca por muchos años, de discutir, de pelear siempre encontrábamos la forma de hablar, de buscarnos. Lo que mi corazón siente por ella no lo puedo explicar y no lo he sentido jamás por ninguna otra amiga.

No hay necesidad de ruegos, como que ahí no hay quien quiera más o menos. Ella habla de mí con tanto amor y respeto y viceversa.

Este año he encontrado mucho amor. Creo que valió la pena que el 31 de diciembre usara un suéter y mis chones rojos.

lunes, 23 de marzo de 2015

Ecos de un pasado sin futuro

Durante toda mi vida jamás he tenido miedo. Un nuevo trabajo, una nueva ciudad incluso un nuevo amor me producían felicidad en vez de pensamientos negativos. Todo lo que pasa a mi alrededor han sido cambios a pesar de que siempre digo que no me adapto fácilmente y que me gustan las rutinas, me doy cuenta que nunca he caído en eso.

Siempre voy de un lugar a otro, de una escuela a otra. Mis amigos no eran los mismo, si eran muy queridos pero constantemente los cambiaba debido al trabajo de mi papá. Llegó mi hija y otra vez un cambio más. Aquí si tuve que necesitar la ayuda de un terapeuta, ya que el cambio era tan inmenso que no sabía cómo acomodarlo. No tuve miedo pero quería que fuera perfecto.

Parejas que pensé que estarían para siempre no duraban ni medio año, y aunque sabía que no llegaría a nada con ellos, me daba la oportunidad.

Pero, al vivir con el único chavo que he vivido, románticamente hablando, fue la primera vez que sentí miedo. En ese momento no lo pensaba, de hecho creí que era algo normal cuando estas en una relación "seria" sin embargo, ahora viéndolo a distancia, caigo en la cuenta que mi miedo no era a lo desconocido si no a lo no deseado.

Aunque se escuche tonto, a mis 34 años de esa época, me sentía muy inmadura para llevar algo tan grande. Además, al no estar enamorada y tener 15 días de conocer al chico en cuestión, a cualquiera le daría no miedo, si no terror. Los cientos de consejos apuntaban que el miedo era normal, que mi cerrazón a abrirme al amor era la causante de que yo no disfrutara.

Siempre he seguido mi sexto sentido y me he salvado de un millón de cosas, las únicas dos veces que no lo escuché, fueron las que, desgraciadamente, me hicieron más daño en la vida. Me ayudaron muchísimo pero de que me hicieron daño, me hicieron daño.

Cuando yo soñaba con enamorarme el hecho de imaginar despertar todos los días en brazos de ese alguien me hacía sentir mariposillas en el estómago. Veía parejas e imaginaba su despertar, sus pláticas a la hora de comida o sus desvelos a la hora de pasar un noche juntos escuchando música. Debo confesar que los envidiaba.

Mi vida en pareja, en esas 4 paredes fue totalmente diferente a lo soñado. Era todo lo opuesto. Mis risas se callaron y fueron aflorando unos miedos desconocidos para mí, ya no uno, si no mil. Ahí descubrí que vivir con alguien se convertía en una batalla campal para ver quién era mejor que el otro. Cuando me decidí a investigar todo mundo decía que era normal, que así eran los primeros 7 años por aquello del acoplamiento pero, no me quedaba con esa respuesta.

Para todos soy una persona buena que ayuda siempre a los demás sin pedir nada a cambio y ahí, en ese tiempo, me volví egoísta. Quería una cama para mí, ya que me mandaba  a dormir al sillón. Quería comer lo que me gustaba, quería reír sin que se me criticara, quería cantar (¡no canté en todos esos meses!) En pocas palabras, ahí no estaba yo, ahí estaba otra llena de inseguridad.

Como es sabido ya, mi miedo un día se fue y decidí acabar desde la raíz con el problema. Tal vez me vi egoísta por dejarlo a la deriva con su enfermedad pero, al disiparse mis temores, el valemadrismo afloró sin que yo pudiera sentarme a meditar las consecuencias de mis actos.

Pasados los  días, las semanas, me di cuenta que esa experiencia no me había marcado lo suficiente, no me sentía dañada y podía continuar como si nada. Vivía en una especia de euforia que no podía controlar. Necesitaba comerme al mundo. y de ahí que la siguiente relación fuera parecida o peor. El no darle un luto a esa persona que había muerto (mi otro yo) no me dejaba que sacara mi verdadera personalidad. El miedo se fue pero quedaban las sombras y era peligroso moverlas.

Tal vez ahora cambiaría unas cosas que dije o decidí pero, no del todo. Las experiencias más crueles que he vivido, no las quitaría por nada, ya que si no, no estaría como estoy ahora: segura de lo que me gustaría vivir en un futuro con alguien. Muchas veces pensé que la necesidad de encontrar a ese hombre con el que soñé, era simplemente por terquedad o para demostrarme a mi misma que alguien me puede amar, pero no. Hoy me doy cuenta que quiero compartir, que quiero vivir lo que imagino. Que tengo tanto para dar y que siento que, por la hermosa persona que soy y he sido, podría tener eso que visualicé desde hace muchos años.

Por lo ocurrido en mi vida y que conté aquí en el 2013, tuve que tomarme no uno, si no varios años sabáticos. Claro que trabajo, ya que tengo que comer, pero en el aspecto romántico hice a un lado todo lo que se acercaba, porque era exactamente igual a lo que había abandonado. Ahora tenía la capacidad para ver claramente sus almas, sus ojos, sus intenciones. Hubo uno que se coló pero, ni el tiempo ni la disposición se puso a nuestro favor y en vez de sufrirlo, lo festejé por mucho tiempo.

Hoy estoy convencida que las afirmaciones hechas por personas a mi alrededor, llámese mi papá, mi hermana o mis exparejas, solamente me llenaron de telarañas la cabeza y no me dieron oportunidad de .  Ahora puedo decir que a mis 43 años me siento tan lista para empezar lo que sea, no con quien sea obviamente, si no con esa persona que quiero, que yo escogí, por que me llena de todas las cosas a las que les puse una barrera y que me encantan. Hoy estoy convencida que puedo ser mucho mejor pareja con alguien que de verdad se amolde a mis brazos y a mi sueños, sin criticarlos, sin señalarlos, tan sólo comprendiéndolos y lo mejor de todo, sé que existe.

Hoy a mis 43 años, sé que no voy a cambiar, que no me volví miedosa ni insegura. Que seguiré siendo la misma confianzuda y sin enredos en la mente, que de igual forma mi hermana estará siempre en mi vida y la única forma de que no me dañe es amándome yo misma y haciendo lo mismo para con ella. Tal vez ahora me conduciré con precaución pero mi positivismo siempre van a estar. También sé que puedo hacer cambios con gusto sin que me de vergüenza.

Después de tantos años de pensar, de haberlo encontrado por ahí, un poco lejos de mí, puedo decir que estoy 100% lista y a diferencia del 2007, no tengo nada de miedo, nadita de miedo y sí muchas ganas de intentarlo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Tu mirada

Los colores se avivan
no es necesario que la lupa se vista para la ocasión.
El mundo se te va de los ojos pero no es
necesario tomarlo para saber que ahí está; lo único
que nos mantiene es dejarle las rayas,
para que no se vuelva a desvanecer.

Todo se ve tan vertical,
algunas montañas aparecen
pero todo sigue igual.
A veces quiero no querer,
en otro tiempo fue más fácil pero no,
ya no se puede si encaraste con dulzura
al oponente.

Llegan las historias, solas y a lo mejor
todo se arregla, se perfecciona.
Las fobias tendrán que desaparecer para que funcione
y si lograste hacer un lado la muerte,
lo que viene es agua caída del cielo.

Anda ahora percibiendo con esos ojos,
como cuando cambiaste a colores claros, sin que
estos deslumbren, todo se dio solo, sin exageraciones,
pero firmes, como en un tiempo pasado.

Lo que más impresiona es el tiempo, ya no es necesario
estar ahí sentado esperando a que camine por que decidió dar el paso,
sin ese llamado que hacías todas las madrugadas
implorando con la luvia que descendía por tu cara.

Pura, cristalina y sin pasado, la vi y ahora quiero tenerla.