martes, 20 de diciembre de 2011

Cuando era niña

... y venía de vacaciones a Matamoros, veía pasar camionetas o tractores jalando casas de madera. De regreso a Chihuahua les contaba a mis amiguitos que acá las personas llevaban jalando sus casas para ir a la escuela a sus trabajos. Nunca me creían.

Cuando era niña, veía a dos niños corriendo al lado de mi autobús siempre que viajaba. Era una niña y un niño. Yo digo que eran "amigos imaginarios", muchos dicen que veía fantasmas.

Cuando era niña, había un tiburón en la alberca del balneario "santo niño", estaba tan bien dibujado que jamás me pude meter a nadar.

Cuando era niña, soñaba con que mis papás se divorciaran y que cada que los veía por separado, me regalaban cosas y me hacían sentir especial.

Cuando era niña, sentía que en la escuela había una cámara de video y mis papás podían ver todo lo que yo hacía. Muchas veces sobreactuaba por si se les ocurría pasar el video por la tele. Los niños me decían que parecía loquita.

Cuando era niña, cada que alguien cepillaba mi cabello sentía que un listón aparecía en mi sien... a veces lo sigo sintiendo.

Cuando era niña, si veía a un perro haciendo sus necesidades fisiológicas, cruzaba los dedos, si no lo hacía, sentía que en el futuro me iba a pasar algo malo.

Cuando era niña, solía desmayarme en clase para no hacer los exámenes, sobre todo los de matemáticas.

Cuando era niña, sentía que nadie disfrutaba la vida como yo.

Cuando era niña.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¡Bienvenidos 40!

Ya soy cuarentona, pero feliz.

No quiero pensar cuando mi hija vaya al kinder y tenga que ver a las madres jovencitas al lado de ésta que parecerá su abuela (parece ya) no me quiero preocupar de las arruguitas que se asoman. No me quiero preocupar de nada. Hoy cumplo 40 años al lado de mi cuate y quiero festejarlo sin fiesta, sin música, sin viajes, bien gastada pero sí, apunto de estrenar mi casa.

Esta decada tuve mucho bajones pero cada vez que me levanté, me pasaron cosas maravillosas, como disfrutar del amor y tener a mi hija.

No sé que pase mañana, pero hoy, olvidando un poco las malas rachas del año, me siento feliz.

Feliz cumpleaños para mí y para mi cuate Arturo.

Al menos un pozolazo si nos hará mi mamá :)



Y ahí va la rola, como dijo mi carnalito, para festejar :)

martes, 6 de diciembre de 2011

Bye bye 30´s


Hoy es el último día que estoy en los treintas, a partir de mañana seré una vieja ¡cuarentona!

Hoy los disfrutaré, los festejaré, les diré adiós y les agradeceré todo lo que me dieron...hasta hoy, creo que ha sido mi mejor temporada.

¡¡Hasta mañana!!

viernes, 2 de diciembre de 2011

La hora del adiós

Recuerdo cuando las despedidas eran toda felicidad y toda alegría. Mi mamá y Alexa salían a despedirme aventándome besos y diciéndome adiós sin aspavientos.

Hace dos meses que eso no sucede. Las despedidas se han vuelto más trágicas que un final de novela de televisa. Nada más ve que agarró mi morral y corre a la puerta o se pega a mis piernas para que la cargue. Justo hoy en la mañana que le dije que era hora de partir, me grito un rotundo, ¡no!

Aquí es donde entra mi mamá a escena y le dice que saldrán a despedirme y yo, haciendo mil payasadas, me subo a mi camioneta para encender el "limpiaparabrisas" para llamar su atención. Nada le quita la seriedad a su carita, nada le borra sus ojitos tristes. Solamente se queda viendo fijamente a donde estoy y ya que me voy alejando, me avienta un beso.

Una mañana, antes de subirme a la camioneta, sonrió, no hacia otra cosa más que sonreír. Pensé que por fin las cosas habían cambiado, que ella había madurado así de rápido y de ahí en adelante podríamos despedirnos tranquilamente.

Oh, sorpresa! su papá había llegado para estar con ella un rato y despedirse de mí, antes de irse a hacer sus cosas de la chamba... ya no me peló, pero pude tomarle la foto.

Al menos un día me fui tranquila a trabajar.

(cerca de sus ojos trae un corazón que le regaló su primita Andrea)