No voy a decirles que recuerdo perfecto el día que nos tomaron las fotos que acontinuación subo, para nada, pero sí hay algunas donde tengo menos de 2 años y las recuerdo clarito. Fueron muchas las fotos que mis tíos nos tomaron porque éramos los únicos sobrinitos. Siempre nos sacaban a pasear o nos presumían con sus amigos. Yo fui la más grande y era la consen de todo mundo.
En la última reunión que tuvieron y de la cual hablé un poco algunos en vez de decirme Vero me decían "la pimi", el apodo que me decían de niña. . La neta se siente padrísimo que se acuerden de mi niñez y que me platiquen todas las peripecias que viví con ellos.
Mi tío Pedro me cargaba en su mano, yo muy mona me paraba y me ponía dura para que me paseara de lado a lado, dicen parecía una muñequita. Mi tía Irma me vestía y me llevaba a dar la vuelta en su coche. Mi tío Gumaro fue el que me puso el apodo de pimi, por lo de pimienta. Es bonito sentirse querida por todos y tal vez les caiga gorda a mis primos porque tengo más anécdotas que ninguno, pero yo no tengo la culpa. Regañen a mis papás por comerse la torta antes de los 15. Cuando nacieron ellos ya mis tíos andaban en otra onda y no les pusieron la atención que tuvieron conmigo o con Arturo.
En la primer foto salímos los 3 hermanos en un lugar que se llama "laguito" aquí en Matamoros. Ahora esta muy diferente, se sigue llamando igual pero creo que ahora sirve para que las parejitas vayan y se demuestren su amor.
Como se aprecia estoy despeinada, como hasta hoy. Mi hermano Dani es el que está enmedio de nosotros y el otro, Arturo, mi cuate.
En la foto de abajo estamos con mi tía Irma en la casa de mis abuelos que ahora es casa de mi mamá. Mi prima Anabel de Durango me dio la foto, no podía creerlo cuando la ví: estoy sentada de manera que no se me ven los chones! por fin se demuestra que alguna vez fui femenina y correctita.
Mi hermano Daniel esta sentado en el andador y se me hace que mi hija se le parece mucho, hasta en el gesto de molesto. Arturo esta con una sonrisa que se me hace tan tierna y mi sobrino Diego, hijo de mi hermana Michel, se le parece tanto.
Pues no me queda más que dar gracias a los que me dieron las fotos. Casi no tengo de mi niñez porque todas se me quemaron o mi hermana Vianey las rompía, así que éstas son tesoro para mí y hoy, a tan poco de celebrar el día del niño, se las comparto con mucho gusto.

