lunes, 20 de abril de 2015

Aprendiendo vivo

De mi hija he aprendido a:

Guardar secretos

Comer despacio

Caminar más lento

No enseñar los chones

Hablar sin gritar

Compartir los dulces

Vivir acompañada.

Tirar más seguido las bolsas de basura

Tener limpia la mesa

Guardar los zapatos en un baúl

Pensar durante todo el año que disfraz usaré el día del niño.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Janni.

Este año se juntaron muchas cosas buenas. Se me hace extraño que la vida me esté regresando personas que pensé perdidas y que valían mucho para mí.

Mi mejor amiga, Janni, aquella que conocí a la edad de 6 años me anduvo buscando tanto como yo a ella. Bendito facebook que reúne a las personas tan sólo por un click. El único problema que teníamos era que las dos no poníamos todos los apellidos o simplemente ya estamos muy cambiadas y las fotos nos hacían una mala jugada.

Pero ya estamos, ya las dos adúlteras (como dice mi hija). Estamos planeando vernos en diciembre, viajar yo a Chihuahua, claro está. Imagino como será nuestro encuentro y la de cosas que tenemos que decirnos. Ella es como la hermana que siempre quise tener. A pesar de vivir siempre cerca por muchos años, de discutir, de pelear siempre encontrábamos la forma de hablar, de buscarnos. Lo que mi corazón siente por ella no lo puedo explicar y no lo he sentido jamás por ninguna otra amiga.

No hay necesidad de ruegos, como que ahí no hay quien quiera más o menos. Ella habla de mí con tanto amor y respeto y viceversa.

Este año he encontrado mucho amor. Creo que valió la pena que el 31 de diciembre usara un suéter y mis chones rojos.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Tu mirada

Los colores se avivan
no es necesario que la lupa se vista para la ocasión.
El mundo se te va de los ojos pero no es
necesario tomarlo para saber que ahí está; lo único
que nos mantiene es dejarle las rayas,
para que no se vuelva a desvanecer.

Todo se ve tan vertical,
algunas montañas aparecen
pero todo sigue igual.
A veces quiero no querer,
en otro tiempo fue más fácil pero no,
ya no se puede si encaraste con dulzura
al oponente.

Llegan las historias, solas y a lo mejor
todo se arregla, se perfecciona.
Las fobias tendrán que desaparecer para que funcione
y si lograste hacer un lado la muerte,
lo que viene es agua caída del cielo.

Anda ahora percibiendo con esos ojos,
como cuando cambiaste a colores claros, sin que
estos deslumbren, todo se dio solo, sin exageraciones,
pero firmes, como en un tiempo pasado.

Lo que más impresiona es el tiempo, ya no es necesario
estar ahí sentado esperando a que camine por que decidió dar el paso,
sin ese llamado que hacías todas las madrugadas
implorando con la luvia que descendía por tu cara.

Pura, cristalina y sin pasado, la vi y ahora quiero tenerla.

jueves, 22 de mayo de 2014

Coincidencia

Si, a mi hija le gusta Paul. Por más que le puse rolas de Lennon, por más que le enseñé fotos, videos, canciones, no, a ella le gustó Paul desde antes de cumplir un año. De hecho la grabé cuando apenas empezaba a hablar y me dijo que Paul era su "ñovio".

Hace un año me pidió que le tomara una foto hurgando en su nariz, obviamente la subí a facebook inmediatamente y alguien me dijo que Paul tenía una foto similar y otro amigo meses después me la envió.

Ya no traté de cambiarla, allá ella y sus gustos.

lunes, 27 de enero de 2014

¿2014 ya?

¿Será cierto que después de los 40, el tiempo corre más rápido? No sé porqué, aunque no quiero, dejo de escribir tanto en mi blog. Me dijo a misma que ya todos los días lo haré pero por angas o mangas, siempre me quedo mal y va el regaño.

Pasé unas de las mejores vacaciones de mi vida. El año pasado fue de los más extraños (aunque suene trillado) al recibir aquella noticia del 3 de agosto, hoy puedo decir que ganó el título a "la más absurda de mi vida". Bien, el 2013 se quedó atrás con el último dolor por ese viejo amor; si quedaba alguna duda en mí, hoy puedo decir que no queda nada de nada y estoy más que bien.

Nos fuimos de vacaciones, ahora sí como 15 días a cd. Madero, Tampico, Altamira y síguele contando. La pasé de lujo con mi hija; nos disfrutamos al máximo, caminamos como locas, gastamos como locas y tragamos como locas.

Todavía o mejor dicho, éste año aún no sé cómo tratar los temas de santa claus y los reyes. De verdad quiero dejar atrás mi grinch pero, mi hija no ayuda nada. Ahora resulta que Santa le cayó mal porque toma coca cola y los reyes magos le dan miedo; tapó sus tenis nuevos con una sábana porque le dio terror imaginar que 3 tipos con 3 animalotes, llegaran a la casa en la madrugada...al pensarlo así, también me dio miedo y nos tapamos hasta la cabeza.

En cuanto a los regalos, por querer darle el certero, el perfecto, le di como 5 y no quiero que vuelva a pasar. Por culpa de mi desesperación le di el regalo el día 7 de diciembre y para el 24, ya le había dado los demás. Este año tengo que aprender a llevar eso de la navidad, celebrarla pero con moderación. 

¿Algún tip para esperar a dar los regalos el 24 y saber escoger el regalo perfecto?


miércoles, 20 de noviembre de 2013

And I love her...




Hace días me di cuenta que el miedo me convierte en Hulk. Mi hija dejó de comer por 3 días. No probaba ni el más pequeño de los bocados y yo pensé que era porque días antes se había atragantado con unas gomitas y le daba miedo pasar la comida.

Andaba de malhumor y muy seria, obviamente desde el primer día la llevé al médico pero convencida que era "chiflazón" suya. El médico no vio nada anormal pero de todas formas le recetó antibiótico por si traía alguna infección, aunque no se le veía nada.

Pasados los 3 días y dándole de comer a punta de pistola, me di cuenta que al hacerlo masticaba raro, como viejita, con toda la comida en los dientes de enfrente. Luego sus manos todo el tiempo tocando la boca, como las anoréxicas. Mi miedo se convertía en rabia y al no saber qué hacer, la sarandeaba para que entendiera que si no comía se iba a morir, pero ni así.

Al cuarto día, con toda la calma del mundo y después de haber contado hasta 10 platicamos mucho y le hice entender que al ser mamá primeriza, no tengo idea de cómo reaccionar en estos casos y de pronto como que le cayó el veinte y me abrió su boca. Ahora si le vi sus llagas, montones de llagas a los lados de su boca y su lengua. Me dio tanta ternura, tristeza y coraje conmigo misma por no haberle visto eso desde un principio, pero ni el doctor se había percatado de ello.

La entendí y solamente le di sopitas y licuados, aunque eso le molestaba, acompañada de videos de los metados onedirections, fue como pudo comer.

Nunca he temido a nada, de hecho esas cosas del coco y del diablo de niña jamás me asustaron, ni los fantasmas vaya, pero ahora si sentí miedo, terror a algo desconocido, a no saber qué era lo que pasaba con ella. Por la mente bailaban infinidad de tonterías, de hecho cada noche que la acostaba sentí que ya no la vería al siguiente día.

Al sexto día ya comió como si nada, ya sonreía y bailaba. Mi mamá y yo casi casi lloramos de verla como antes, como siempre. Lo que si me di cuenta es que tengo que cambiar ese miedo que me da al no saber qué tiene, porque en vez de ayudarla, la hago sentir tan mal :(


lunes, 18 de noviembre de 2013

La edad... ¿de los dolores?

Siempre me he caracterizado por tener la mejor vista, tanto de lejos como de cerca. Cuando a mis papás o hermanos se les atoraba algo de lectura o no podían ensartar el hilo en la aguja, Verónica era su salvación. Por muchos años anduve presumiendo de mis ojos, de poder leer todo lo que se me pusiera enfrente... hasta hace unos días.

Parece mentira pero después de los 40 ya no fui la misma. Según leí, la vida empieza a esa edad pero, no me avisaron que con nuevos malestares que no se quitan con cualquier pastillita. En todo lo que va del año he batallado para leer mis mensajes de celular y según yo culpaba a los nuevos modelos con sus luces medio extrañas, pero no.

Hace unas semanas mi mamá me pidíó que acomodara las latas de comida en su alacena y al leerlas me di cuenta que no me había dicho que tenía salmón ahumado, con eso bien podíamos hacer unas ricas empanadas de salpicón. Cuando mi mamá se acercó para hacerlas, se dio cuenta que en realidad era una lata de frijoles... ¡clarito vi que decía salmón!

Durante una semana me puse atenta a todo lo que pasaba frente a mis hijos y si, necesito, me urgen lentes.

Me di cuenta que he estado escribiendo mal los números en las cuentas de mi jefe. Me di cuenta que muchas palabras las cambio por otras. Siempre quise usar lentes, pero una cosa es querer por llamar la atención y otra muy distinta, necesitarlos.

Otra molestia es un dolor en la rodilla muy extraño. Hace tres meses empezó a dolerme pero de vez en cuando y hace como 2 semanas que es constante, día y noche, leve, pero ahí está.

He llevado una vida muy sana así que, definitivamente si es la edad.