Nunca he podido comer todo lo que me sirvo en un plato, siempre pero siempre tengo dejar aunque sea un bocado, aunque tenga hambre, aunque sea un pastel de chocolate o un flan, debo ver algo que me diga que no lo terminé del todo.
Llevo 3 semanas sin poder terminar mi primer pintura en acrílico. La semana pasada mi mamá terminó la suya y me dio vergüenza que la mía sigue intacta desde hace días, con los mismos faltantes. Anoche la veía y no podía cubrir esos huecos que quedan pendientes. Veía el color azul y me parecía enorme, pero, ¿Cómo hice para pintar todo lo demás? Me relaja tanto tomar un pincel y ver lo que va resultando de mis movimientos que me saca de onda que todos los días le saco la vuelta para no acabar de una vez por todas.
A veces no me entiendo, a veces el recorrido que llevo es muchísimo más grande que lo que falta y aún así me detengo a cuestionarme si debo seguir o si ahí debo parar. ¿por qué me cuesta tanto cerrar círculos?
Basta de chiflazones. Hoy pondré la música que más me gusta, me compraré algo rico de cenar y no me voy a levantar de la silla hasta que vea el cuadro terminado. He dicho!



