jueves, 16 de abril de 2009

La importancia de llamarse Verónica

A lo largo de mi vida he tenido una serie de apodos, no sé por qué pero a la gente le gusta llamarme de cualquier forma, menos por mi nombre, ahora para mi amiga Gaby soy Kózmica, y creo que no habrá poder humano que la haga cambiar (cosa que no me molesta te lo aclaro :))

Recuerdo cuando tenía 9 años usaba el pelo largo, hasta la cintura, y en la primaria que asistía iban unas niñas llamadas Angélica y Verónica, hermanas, pues estas niñas eran una fichita, a pesar de la edad, eran malas, sucias, burras y nunca traían material de trabajo. Una vez me dijeron que si no les prestaba mis colores me pegarían los piojos, yo me asusté y se los di todos, llegué a mi casa llorando a causa de eso, pero a los 3 días aparecieron en mi cabeza esos horribles animalitos.

Mi mamá se infartó y por flojera me llevó a que me cortaran el cabello, me lo dejaron tipo Heidi, la niña de las montañas, peloncita, peloncita, me gustaba mucho pero la verdad parecía niño, sobre todo porque siempre andaba de pantalón y jugando con los niños.

Al siguiente día llegué a la escuela y Víctor, el rebelde de la clase, me vio entrar, se me quedó viendo y como que pensó unos minutos en mi corte de pelo y grito: ¡ ahí viene chona la pelona! todos se rieron y el resto de la primaria se me quedó ese apodo :/

En mi casa mi mamá me decía "esqueleto, rumbero y jarocho", creo que por un programa de televisión que ni supe cual era, yo era una varita de nardo, flacucha y de ahí a mi mamá se le ocurrió decirme así. Nunca mi niña preciosa, mi princesita, no! esqueleto así nomás.

Mi hermano Arturo me cambia los apodos según me vea. En la época de la secundaria dejé de ser flaca, mis pompas y piernas se hicieron notar, las minis que me hacía mi mamá llamaban mucho la atención, muchas señoras hasta me pedían tocarlas "no les fueran a hacer ojo". Arturo, como un buen hermano, me empezó a llamar panzona, no tenía panza, pero él así me puso, la panzona, pero para que no se escuchara tan feo lo modificaba, diciéndome "panzona"-"pan"-"pane"-"panecillo"hasta quedar en "panecillo valiente".

Después lo cambió, me decía Forrest gump, según su teoría yo no paraba de hablar y no me importaba si la persona que estaba a mi lado era la misma yo seguía con mi relato todo el tiempo, me daba risa que me dijera así pero bueno, no era por parecer retrasada, si no por hablar mucho.

De vez en cuando me llama Bjork o Yoko por el tipo de corte de pelo o simplemente porque me ve con cara de oriental, no me molesta, creo que ya me acostumbré.

En la Facultad de Comunicación un amigo, Fernando, me decía "Chucachaya", todo por una canción de azul violeta que al final decía esa palabra, quién sabe cuántas a veces al día la cantaba para que se decidiera a decirme así.

Para mi papá fui la chaparrita #2, mi mamá era la 1 y así nos iba poniendo los números según íbamos apareciendo en escena. Aunque a los 15 años me cambió el apodo. Resulta que los fines nos llevaba a las playas de Guayabitos, en Nayarit, y como vivíamos en Tepic eran como 2 o 3 horas de camino, nos ponía música chida, nos compraba suficiente comida para que no lo molestáramos con parar pero obvio como adolescente te aburres y te las ingenias para que se te pase más rápido el viaje.

En una de esas me puse a leer todos los letreros que había a lo largo de la carretera, me había cansado de contar arbolitos, y me pasó como al chavo del ocho, de repente la canción se acabo, mis papás dejaron de hablar, mis hermanos de gritar y se escucha mi voz leyendo: La palma one.

Mi papá casi detiene el coche de la risa, se supone que ahí diría: La Palma 1 (kilómetro), pero a la Vero se le ocurrió decir one... me hicieron repetir la frase en todo el camino, se burlaban de mi y me decían que les explicara porque había dicho yo así. Me enojé tanto que simplemente me quede callada, pero de ahí hasta que murió mi papá, la Palma one me persiguió.

Mi exjefe me llamaba "Lolys", nunca pudo aprenderse mi nombre y según decía (murió hace 2 años) que como yo me vestía toda estrafalaria le recordaba a Lola Beltrán, y de ahí el apodo. Me daba risa que algunas personas que iban al periódico a dejarme fotos para la página me decían señorita Dolores, ya hasta que veían la sección de "abalorios", en sociales, era cuando se daban cuenta que estaban en un error.

Y así es mi vida, llena de apodos, sé que todos son con cariño y nunca lo he tomado a mal, incluso si hay personas que me dice Vero y me fascina, me gusta me nombre... pero digo, para que me pusieron ese nombre si, por parte de mi familia, jamás me llamarán así :P

3 comentarios:

glass ♥ dijo...

jajaja cuántos apodos kózmica!! XD

Con esto de los foros me he acostumbrado a llamarlos como sus nicks o nombres de usuario...

Yo me acostumbré al de kózmica y hasta cuando nos conocimos en persona o al hablar por teléfono se me sigue saliendo "kózmica" jajaja He hecho un esfuerzo por no llamarte así y decirte Vero, pero bien sabes que me gusta más kózmica. XD

Saludos blogueros.

Al fin VIERNES!!!! =D he llegado como en calidad de bulto.... XD

Aron Quezada dijo...

Yo siempre Te llame Veronica Valdez Garcia, asi Te conoci en LA escuela primaria Jose Dolores Palomino,
Saludos.

Kózmica dijo...

Ohhh Aron! qué gusto saber de ti!! tantos años jaja, mira qué cosas encontrarnos por estos medios así, como dices, por medio de tu hijo. Un saludote enorme